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La gran guerra comercial y tecnológica que se libra hoy entre Estados Unidos y China ya no se trata solo de aranceles, se trata de controlar el futuro. El campo de batalla son las industrias que vienen, con los coches eléctricos, las baterías, la inteligencia artificial y hasta los imanes super potentes que mueven las turbinas de viento. Pero para construir todo ese futuro se necesitan ingredientes esenciales que son increíblemente difíciles de conseguir. Acá te contamos todos los detalles.

La guerra entre China y Estados Unidos

China ha sido muy inteligente: controla casi todo el proceso para hacer útiles estos minerales, lo que la convierte en una potencia tecnológica casi invencible. Esta gran dependencia ha puesto a Estados Unidos en una posición muy débil. Por eso, el gobierno de Donald Trump necesita desesperadamente encontrar proveedores confiables y, sobre todo, cercanos (esto se llama nearshoring) para dejar de depender de Asia.

El recurso más importante que buscan son las tierras raras, un grupo de 17 elementos clave para hacer baterías, imanes y toda la alta tecnología. La guerra comercial hace que México pueda ganar: aunque el país aún no extrae mucho de esto, su posición cerca de EE. UU. y sus posibles yacimientos (en Sonora, Coahuila y Chihuahua) lo convierten en la mejor alternativa para que Estados Unidos se libere del control chino.

Las famosas tierras raras

Las tierras raras, compuestas por elementos químicos metálicos, como el neodimio y el europio, en realidad ni son tierras ni son tan raras, son abundantes en la corteza terrestre. El nombre se debe a que es extremadamente difícil y costoso separarlas y procesarlas para convertirlas en algo útil. Son esenciales porque se usan para crear imanes muy poderosos y están presentes en cada smartphone y cada componente de tecnología avanzada.

Aquí es donde entra el dominio de China, pues este país controla el 69% de la producción mundial y posee casi la mitad de las reservas totales del planeta, por lo que no es de extrañarnos que tengan los sistemas de energía renovable más extraños y adorables, además de los mejores coches eléctricos. Mientras tanto Estados Unidos y otros países tienen reservas muy limitadas lo que los hace depender del gigante asiático.

La oportunidad de México en la guerra

En medio de este conflicto, México aparece como una pieza estratégica clave. Aunque el país no figura hoy entre los grandes productores de las tierras raras, las proyecciones de su mercado son francamente espectaculares. Un reciente y detallado estudio de IMARC Group pronostica que el sector mexicano de estos minerales crecerá a una tasa anual compuesta del 16.36% durante la próxima década.

Esta impresionante expansión se traduciría en que su valor económico se dispararía de 149 millones de dólares hasta superar los 535 millones de dólares para el año 2033, transformándolo en una industria de rápido desarrollo, pero ¿Por qué este optimismo? La respuesta es la geografía y el nearshoring. La cercanía inigualable de México con Estados Unidos, lo convierte en un candidato ideal.

Como México está justo al lado de Estados Unidos, es el proveedor más cercano y lógico. Además, tiene una riqueza minera enorme bajo tierra, con mucho potencial en lugares como Sonora, Coahuila y Chihuahua. Si México logra sacar y preparar esos minerales de forma eficiente se convertiría en un jugador indispensable, y liberaría a Estados Unidos de tener que depender tanto de países lejanos en Asia.

México tiene en sus manos la oportunidad de pasar de ser un actor secundario a un centro estratégico para los minerales más codiciados del siglo XXI. La pelea tecnológica entre las grandes potencias le da el empujón perfecto para hacer crecer su minería y ser el proveedor principal de tierras raras para toda Norteamérica, asegurando un lugar crucial en la transición hacia la energía limpia global, pero todo dependerá de como aprovecha esta oportunidad, sobre todo ahora que ha descubierto enormes cantidades de energía.

Publicado originalmente por: https://www.ecoportal.net/energia/guerra-estados-unidos-china-mexico/

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