Por Eric Porras, Director del Global Executive MBA de EGADE Business School y miembro del Consejo Directivo de la Asociación Soy Logístico
En México, competir cuesta más. A pesar de los avances en tecnología, servicio y planeación, el costo logístico sigue siendo un obstáculo estructural que limita la competitividad del país frente a economías más avanzadas. La más reciente edición del Estudio Nacional de Indicadores Logísticos, elaborado por #SoyLogístico Asociación, LDM – Empowering Your Supply Chain y EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, confirma que el costo logístico total como proporción de las ventas continúa muy por encima de los estándares internacionales. Esta brecha no solo reduce márgenes y eficiencia, sino que también frena la capacidad del país para capitalizar plenamente el nearshoring y consolidarse como un hub estratégico de manufactura y comercio.
Hoy, la mayoría de las empresas reconoce que la logística dejó de ser una función operativa para convertirse en un pilar estratégico de su desempeño. Es el motor que sostiene los niveles de servicio que exige el mercado actual. Para mantenerse competitivas, las empresas deben alinear procesos, invertir en tecnología y optimizar sus redes logísticas con el objetivo de contener los costos de transporte, los inventarios, el almacenamiento y el procesamiento de órdenes. Aquellas que logran hacerlo reducen ineficiencias, asignan mejor sus recursos y elevan la experiencia del cliente, impactando directamente en su rentabilidad. Al mismo tiempo, fortalecen su resiliencia ante ciclos económicos inciertos y presiones crecientes en sus cadenas globales de suministro.
Sin embargo, estas cadenas operan en un entorno nacional particularmente complejo, donde diversos factores limitan su capacidad para alcanzar niveles de eficiencia comparables a las economías líderes. El Estudio Nacional de Indicadores Logísticos muestra que, en promedio, las empresas mexicanas destinan alrededor del 17% de sus ventas a costos logísticos, casi el doble de lo observado en economías avanzadas como Estados Unidos, Japón o Alemania. En un contexto de competencia global, alta volatilidad y crecientes exigencias de productividad, esta brecha representa un reto estructural mayor.
Aun así, el estudio también revela señales alentadoras: en los sectores industriales más relevantes, las empresas reportan mejoras significativas en niveles de servicio, un mayor uso de tecnología para fortalecer la planeación de la demanda y una gestión más sofisticada de sus redes de abastecimiento. Estos avances muestran que, incluso dentro de un entorno complejo, existen márgenes claros para mejorar el desempeño logístico.
¿Por qué la logística en México sigue siendo tan cara?
Si bien México enfrenta retos inherentes a su geografía y a la extensión de su territorio —factores que, por sí mismos, elevan la complejidad logística—, uno de los detonantes del alto costo es la insuficiencia y, en muchos casos, la saturación de la infraestructura en los principales corredores del país. Aunque en los últimos años se han registrado avances en la red carretera, ferroviaria y portuaria, estos resultan insuficientes frente al crecimiento acelerado de la demanda logística. Persisten desafíos relevantes relacionados con la inseguridad, la congestión y el deterioro de la infraestructura, así como procesos aduanales aún poco ágiles y limitaciones en la conectividad multimodal. Todo ello obstaculiza el flujo eficiente de mercancías, especialmente entre las regiones centro y sur del país y el mercado de Norteamérica, principal destino de las exportaciones mexicanas.
Otros elementos que presionan los costos incluyen la oferta limitada de servicios logísticos de alta calidad, procesos operativos poco digitalizados, una coordinación insuficiente entre los actores de la cadena de suministro y niveles elevados de inventario utilizados como mecanismo de protección ante disrupciones recientes. A ello se suma un hallazgo relevante del estudio: la alta rotación del personal logístico. Esta dinámica obliga a las empresas a invertir continuamente en capacitación, retención y reclutamiento, afectando la estabilidad operativa y elevando los costos indirectos. En conjunto, estas condiciones configuran un entorno en el que alcanzar eficiencias comparables a las de economías líderes es particularmente desafiante.
¿Qué tendría que pasar para cerrar la brecha?
Para competir a escala global, México necesita acelerar su transformación logística. Esto implica aumentar inversión en infraestructura y seguridad en corredores clave, así como impulsar la digitalización logística, particularmente en visibilidad, planeación y automatización de procesos. Asimismo, resulta indispensable desarrollar estrategias para atraer, formar y retener talento especializado, junto con políticas públicas que reduzcan los costos sistémicos y faciliten la integración logística entre regiones e industrias.
En suma, el elevado costo logístico en México no constituye solo una cifra preocupante, sino un freno directo a la competitividad y al crecimiento sostenido de las empresas. Reducirlo exige una visión estratégica más clara desde el sector privado, pero también una participación decidida del sector público para cerrar brechas estructurales históricas. Infraestructura moderna, mayor seguridad en el transporte, facilitación aduanera y políticas que incentiven la digitalización no deben entenderse como simples complementos, sino como condiciones habilitadoras para que la eficiencia logística deje de ser una excepción y se vuelva norma.
Si México aspira a competir de tú a tú con economías más avanzadas, empresas y gobierno deberán reconocer que la logística no es un costo inevitable, sino un motor de competitividad nacional. Solo a través de una agenda compartida —donde inversión, tecnología y reglas claras trabajen en la misma dirección— será posible reducir los costos logísticos que hoy limitan el verdadero potencial del país.
Sobre el autor:
*Eric Porras es Director del Global Executive MBA de EGADE Business School y miembro del Consejo Directivo de la Asociación Soy Logístico.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.
Publicado originalmente por: https://forbes.com.mx/el-costo-logistico-un-lastre-para-la-competitividad-de-mexico/
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