Derivado de la llegada masiva de marcas de autos chinas y la incertidumbre por los aranceles de Estados Unidos, en México se registra una contracción importante en cuanto a exportaciones y producción nacional.
Durante 2025, México registró 1 millón 524,583 ventas de automóviles ligeros nuevos, lo que representa un aumentó del 1.3 % con respecto al cierre de 2024 y marca el volumen más alto desde 2017. Sin embargo, las exportaciones de vehículos en el país bajaron 2.7 % y la producción nacional se contrajo 0.9 %.
Durante 2025, la industria automotriz en México consiguió comercializar 1 millón 524,583 autos ligeros, mientras que en 2024 las ventas fueron de 1 millón 504,322, es decir, 20,272 unidades menos.
Gran parte del motivo por el cual se reportó un incremento en la cantidad de vehículos ligeros vendidos en 2025 tiene que ver con la llegada masiva de marcas provenientes de China, como lo es el caso de Geely, Changan, Great Wall Motor y Dongfeng, explica Manuel Bastida, maestro en negocios internacionales.
“No necesariamente porque exista un aumento en el número de ventas de vehículos significa que le fue muy bien a la industria automotriz en México”, menciona. “Tenemos que considerar que entraron al país nuevas marcas desde China y no olvidemos que Donald Trump también apretó con sus aranceles”.
El descenso en la producción nacional
De enero a diciembre, México produjo 3 millones 953,494 unidades, lo que representa una caída de 0.9 % con respecto al mismo periodo de 2024, año en el que se alcanzó una producción de 3 millones 989,483 vehículos ligeros.
De cara al cierre de 2025 se pudo percibir un panorama negativo para la producción nacional, pues de acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), en noviembre de 2025 se produjeron 322,205 vehículos ligeros, lo que representa una contracción de 8.4 % con respecto al mismo mes de 2024, cuando se alcanzó una producción de 351,586 unidades.
Cierre de dos plantas automotrices en México
La industria automotriz tuvo cambios importantes en 2025, que seguirán teniendo un impacto relevante durante 2026, como el cierre de plantas de Nissan Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca (CIVAC) y la Planta de Manufactura de Cooperación Aguascalientes (COMPAS, por sus siglas en inglés), puntualiza Miguel Saucedo.
Para el especialista, el cierre de CIVAC tendrá un impacto para la industria porque se trata de una planta que comenzó sus operaciones desde 1966 y fue la primera expansión internacional que Nissan tuvo fuera de Japón. Además, hasta su último año de labores –al cierre de 2025– logró producir más de 6 millones 500,000 vehículos.
“No es solo una planta más de Nissan, es la primera expansión internacional fuera de Japón, incluso su producción de vehículos llegó a representar más de 10 % de la producción total de Nissan en México”, añade.
Según lo señalado por Nissan, las operaciones de producción de la planta de Cuernavaca serían desplazadas a su planta de Aguascalientes, aunque, para el especialista en el sector automotriz, el movimiento es arriesgado y la presencia de la marca puede verse desfavorecida en algunas zonas del país.
Se prevé que la planta de Aguascalientes, según Miguel Saucedo, no alcance el mismo volumen de producción que lograba CIVIC Cuernavaca por sí solo, lo que resultaría en más caídas en este rubro durante 2026, pues tan solo al cierre de 2025 Nissan tuvo una contracción de 2.1 %, a escala país, en comparación con el año anterior.
En el caso de COMPAS, informó que el fin de sus operaciones, que tendrá lugar el 31 de mayo de 2026, responde a los cambios en la dinámica del mercado automotriz y la preferencia de los consumidores, como la baja demanda de los sedanes de lujo y el auge de los vehículos eléctricos.
COMPAS se fundó como una alianza entre Renault-Nissan y Daimler y su producción se centra en los modelos Infiniti QX50, QX55 y Mercedes-Benz GLB, destinados a mercados como Estados Unidos y Canadá.
A diferencia de CIVIC, que se fundó en 1966, COMPAS era de reciente creación, pues arrancó sus operaciones de manera oficial en 2017, es decir, a nueve años de trabajo cerrará sus puertas.
En ese sentido, Manuel Bastida puntualiza que los fabricantes de autos se han dado cuenta, principalmente en los dos últimos años, de que el nuevo mercado y las nuevas preferencias de los consumidores son los vehículos eléctricos y es ahí donde entran las marcas de China.
Exportación de vehículos ligeros cayó 2.7 % con respecto a 2024
Durante 2025 se exportaron 3 millones 385,785 unidades, mientras que en 2024 fueron 3 millones 479,086, es decir, 93,301 menos vehículos en el último año, lo que representó una baja de 2.7 %.
En diciembre de 2025 fue cuando se registró la baja más severa en cuanto a exportación, al pasar de 265,954 en el mismo mes en 2024 a 227,262, con una disminución de 14.5 %.
De acuerdo con Miguel Saucedo, Estados Unidos es el país al que México exporta más autos, pues acapara hasta 78 % de su mercado.
Las marcas producidas en México que más se vieron afectadas en cuanto a exportación fueron Mazda, con una reducción de enero a noviembre de 2025 de 34.5 % con respecto al mismo periodo del año anterior; y también Volkswagen, que tuvo una contracción de 17.2 % en 2025 en el periodo antes indicado, así como Nissan, con 9.2 %, y Mercedes Benz, con 13.6 %.
El especialista en el sector automotor destaca que esta industria es fundamental para la economía de México, pues representa 4.5 % del producto interno bruto (PIB) nacional, además de que atrae la inversión extranjera.
Impacto de la llegada de marcas chinas a México
Manuel Bastida recalca que la venta de autos chinos en México se ha convertido en los últimos años en una mayor competencia para las marcas ya consolidadas en la industria automotriz mexicana, principalmente porque cuentan con opciones más accesibles, tecnología avanzada y, sobre todo, precios más accesibles.
“Como ocurre con muchos productos de origen chino, son más accesibles en cuanto a precio y los autos no son la excepción, han acaparado el mercado en los últimos años”, añade.
La mayoría de las marcas chinas no reportan sus ventas con el Inegi, solamente Geely, JAC y Great Wall Motor lo hacen; pero, según Manuel Bastida, dos de cada diez vehículos nuevos que se venden en México son de origen chino.
Tan solo Geely presentó un aumento en sus ventas del 226 % en el último año, al pasar de 5,737 autos vendidos en 2024 a 18,723 en 2025.
“El mercado local se está viendo muy afectado por el alza de estas marcas porque ya están entrando directamente en la estadística de las ventas. En unos años, si sigue creciendo así ese mercado, los fabricantes en México podrían enfrentarse a caídas aún peores”.
Los vehículos provienen desde China por vía marítima apilados principalmente en contenedores, es decir, las marcas no cuentan con plantas en México. Según el especialista, no hay muchas posibilidades de que se abran los espacios de ensamblaje, considerando que se ha implementado un arancel de 50 % a estos vehículos en el país y a las constantes presiones de parte de Estados Unidos, que no quiere competencia en el mercado.
Para competir en los años próximos, la producción que se ensambla y sale de México tendría que innovar y apostar más por los autos híbridos y eléctricos; con eso podrá competir contra el mercado chino, pues si siguen centrados solo en los vehículos de combustión interna –de gasolina– se abrirá más la brecha entre ambos mercados, considera Bastida.
México también necesita invertir en otros aspectos para la innovación, como los centros de carga para los vehículos eléctricos porque, de lo contrario, este tipo de autos solamente funcionarán para distancias cortas o medianamente largas, pues al no tener en donde recargar se corre el riesgo de que en una distancia larga la unidad se quede sin energía.
Futuro incierto para los autos chinos en México
Aunque los autos de origen chino han ganado terreno en el mercado mexicano, Miguel Saucedo considera que su futuro todavía es incierto en el país debido a los crecientes aranceles y a que, como los autos se fabrican en China, cuando presenten fallas será difícil conseguir refacciones para su reparación.
En septiembre de 2025 el gobierno de Claudia Sheinbaum aumentó los aranceles a los autos provenientes de China a un 50 % como parte de su “Plan México”, que busca proteger la industria nacional y reducir el déficit comercial. Por ello, en el futuro se podrían incrementar aún más las tarifas para la entrada de estos vehículos, provocando que el país deje de ser rentable para su comercialización.
Otro detalle que señala Saucedo es que las unidades podrían presentar fallas mecánicas. Al ensamblarse y fabricarse en China existen pocas posibilidades de que existan refacciones disponibles en México para su reparación, lo que a largo plazo se podría traducirse en una merma en sus ventas, a menos de que ejecuten alguna estrategia para solucionar ese aspecto.
“Los vehículos chinos que se compraron en 2024 y 2025 son relativamente nuevos, pero en unos años van a comenzar con fallas normales por el uso y el principal problema al que se enfrentarán quienes tengan uno será la falta de refacciones”, sentencia Miguel Saucedo.
Incertidumbre por los aranceles de Estados Unidos
El especialista Manuel Bastida indica que los aranceles de 25 % que Estados Unidos impuso a la importación de automóviles y autopartes han provocado una pérdida de competitividad para México y Canadá debido al aumento de costos de producción y precios al consumidor.
“El sector automotor fue uno de los que más se vieron frenados a causa de los aranceles que impuso Donald Trump casi desde el inicio de su mandato y, por supuesto, las armadoras y empresas de esta industria han tenido que reconfigurar su manera de operar para no tener grandes pérdidas”, indica.
El especialista en negocios internacionales apunta que una de las afectaciones de los aranceles de Estados Unidos es que se frenó la planta de la marca BYD que se iba a establecer en Jalisco, lo que hubiera representado la entrada de una fábrica de la marca china en México.
“Aunque BYD viene de China, el ya tener una fábrica ensambladora de la marca en México aportaría mucho, pues generaría empleos y daría ganancias económicas en el país”, comparte.
Por lo anterior, concluye, para 2026 el panorama en el sector no pinta para mejorar, pues los aranceles siguen generando incertidumbre, además de que se prevé que durante la primera revisión del T-MEC –en julio de este año– se realicen modificaciones en la industria.
Publicado originalmente por: https://animalpolitico.com/verificacion-de-hechos/te-explico/venta-autos-produccion-exportacion-nacional
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