La revisión del T-MEC y la presión política desde Estados Unidos marcarán el futuro del sector en México.
El futuro de la industria automotriz en México estará estrechamente ligado al entorno político y comercial de 2026, de acuerdo con Pedro Tello Villagrán, economista y asesor de empresas, quien consideró que el sector enfrentará un escenario de alta incertidumbre, derivado, principalmente, del estilo de negociación del presidente de la Unión Americana, Donald Trump, y del proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El especialista recordó que, mientras en 2020 Trump calificó al T-MEC como el acuerdo comercial más importante firmado por Estados Unidos, a inicios de 2026 declaró públicamente que el tratado es “irrelevante” y que el vecino del norte “no necesita autos hechos en México”.
Esta contradicción, señaló Tello, muestra cómo el comercio y la industria automotriz están siendo utilizados como instrumentos políticos en un año electoral clave para Estados Unidos, en el que se renovará la composición del Congreso y, en algunos estados, se elegirán gobernadores.
Según el economista, para México, esta postura representa un riesgo directo, al depender en gran medida de un solo mercado y de las decisiones de un solo mandatario. La industria automotriz, uno de los pilares del sector exportador mexicano, podría verse afectada por amenazas arancelarias, cambios en las reglas de origen o presiones para relocalizar producción en territorio estadounidense.
Sin embargo, la AMIA destacó que la dependencia del mercado estadounidense se mantiene elevada, ya que 78.4% de los vehículos producidos en México se exportaron a Estados Unidos, y junto con Canadá concentraron alrededor del 90% de las exportaciones totales, lo que reafirma la fuerte integración y complementariedad del sector automotor mexicano con la región de Norteamérica.
Más allá del tratado, consideró que la industria automotriz mexicana debe replantear su estrategia de largo plazo. Depender exclusivamente del mercado estadounidense incrementa la vulnerabilidad del sector frente a choques políticos y decisiones unilaterales. Por ello, insistió en la necesidad de fortalecer las capacidades productivas internas, diversificar mercados y avanzar hacia un modelo que reduzca la exposición a la volatilidad externa.
En ese sentido, el Plan México fue señalado como una herramienta que, aunque ha quedado corta frente a las expectativas iniciales, sigue siendo la única estrategia disponible para impulsar el contenido nacional, la inversión productiva y el desarrollo de cadenas de valor más sólidas dentro del país.
En 2026, la industria automotriz mexicana se moverá entre la cautela y la adaptación, consideró Tello.
“Yo creo que la línea que va a seguir el gobierno de México es alinearse con la decisión de Estados Unidos de levantar un muro a los productos de importación chinos para poder fortalecer la integración económica regional”, subrayó.
Las empresas exportadoras mantendrán operaciones y niveles de rentabilidad razonables, pero las decisiones de expansión e inversión seguirán condicionadas al resultado del T-MEC y al entorno político en Estados Unidos. Para México, dijo, el reto será usar este año no solo para resistir la presión externa, sino para redefinir el rumbo de uno de sus sectores estratégicos.
Publicado originalmente por: https://t21.com.mx/industria-automotriz-mexicana-entre-la-incertidumbre-y-la-redefinicion-de-rumbo-en-2026/
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