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– La industria de alimentos y bebidas en México se encamina a un año decisivo.
– La acelerada adopción de inteligencia artificial, la reconfiguración de las cadenas de suministro y un consumidor cada vez más informado y exigente marcarán el rumbo del sector durante 2026, de acuerdo con un análisis presentado por Infor, empresa global especializada en software empresarial en la nube.
Según la compañía, el sector enfrentará un entorno de alta complejidad caracterizado por la volatilidad en los costos de insumos, la presión por mantener precios accesibles, nuevas exigencias regulatorias y una competencia internacional más intensa en el contexto de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
A pesar de una ligera desaceleración registrada en 2025, Infor prevé un repunte en la producción durante 2026, impulsado por el dinamismo de las exportaciones, el fenómeno del nearshoring y la creciente integración con los mercados de Norteamérica.
“La demanda se desplaza hacia productos más saludables, funcionales y con etiquetas claras, lo que impulsa reformulaciones, innovación en ingredientes y mayor transparencia en la comunicación con el consumidor”, señaló Cecilia Hermida, Country Manager de Infor México y Spanish South America. “Esto obliga a las empresas a combinar eficiencia operativa con diferenciación basada en valor nutricional y experiencia sensorial”.
Inteligencia artificial como eje estratégico
La primera gran tendencia identificada por Infor es la consolidación de la inteligencia artificial como una herramienta clave para la toma de decisiones. Durante 2026, se prevé un mayor uso de modelos predictivos para pronosticar la demanda, optimizar la producción y gestionar la calidad en tiempo real, mediante la integración de datos provenientes de sistemas ERP, MES, sensores IoT y plataformas de inocuidad.
Entre las aplicaciones más relevantes destacan los agentes inteligentes y asistentes conversacionales para procesos B2B, así como el uso de visión por computadora para el control de calidad y la digitalización automática de documentos. Estas tecnologías permitirán reducir errores, mermas y tiempos administrativos, al tiempo que mejoran la trazabilidad.
Para Infor, el uso avanzado de datos históricos, variables climáticas, precios de materias primas y patrones de consumo permitirá a las empresas ajustar volúmenes de producción, formulaciones y planes de mantenimiento con mayor precisión.
Cadenas de suministro bajo presión y relocalización productiva
La volatilidad logística y climática seguirá siendo uno de los principales desafíos del sector. Las cadenas de suministro alimentarias en México son cada vez más interdependientes, integrando productores primarios, procesadores, maquiladoras de exportación y canales omnicanal.
En este contexto, la revisión del T-MEC y los posibles ajustes arancelarios incrementan la incertidumbre, pero también abren oportunidades para fortalecer la producción nacional orientada al mercado norteamericano.
La visibilidad en tiempo real de inventarios, rutas, proveedores y rendimiento de cultivos se vuelve crítica para anticipar interrupciones y cumplir con ventanas de entrega cada vez más exigentes”, subrayó Hermida.
El nearshoring, combinado con plataformas digitales de monitoreo y planeación, permitirá a las empresas reducir riesgos, acortar tiempos de respuesta y mejorar su competitividad internacional.
Inventarios, márgenes y sensibilidad al precio
El entorno económico actual ha reforzado la cautela del consumidor, que prioriza el gasto esencial y compara precios con mayor rigor. En este escenario, los fabricantes enfrentan el dilema entre el exceso de inventarios —que genera mermas en productos perecederos— y los quiebres de stock, que afectan la disponibilidad en anaquel.
Infor destaca que, para sectores como lácteos, bebidas, cárnicos, panificación y alimentos preparados, el principal reto es mantener precios accesibles sin sacrificar rentabilidad.
“Las decisiones basadas en datos y la visibilidad integral de la cadena de suministro son clave para sostener márgenes en un mercado altamente sensible al precio”, afirmó Hermida.
La analítica avanzada permitirá afinar pronósticos por canal y región, así como simular escenarios relacionados con tipo de cambio, costos logísticos y materias primas, facilitando políticas de inventario más dinámicas.
Regulación, salud y sostenibilidad en el centro del negocio
El fortalecimiento del marco regulatorio en materia de etiquetado, advertencias nutricionales, inocuidad y sostenibilidad continuará marcando la agenda del sector.
Para 2026, se espera una mayor presión para documentar procesos, garantizar trazabilidad y reformular productos.
Entre las tendencias de innovación destacan el desarrollo de proteínas con mejor perfil nutricional —incluidas alternativas vegetales—, el incremento en contenido de fibra, la reducción de azúcares y sodio, y la revalorización de ingredientes tradicionales y ancestrales.
Las tecnologías de IA, Big Data y Process Mining ayudan a rastrear lotes, validar parámetros de proceso y asegurar el cumplimiento automático ante auditorías”, explicó Hermida.
Asimismo, la sostenibilidad dejará de ser un diferenciador para convertirse en un requisito básico, especialmente en temas de gestión hídrica, reducción de emisiones y empaques responsables.
Integración digital para escalar el crecimiento
La quinta tendencia se relaciona con la necesidad de consolidar una estrategia integral de datos, sistemas y procesos. Si bien muchas empresas ya han logrado mejoras en costos, personalización y velocidad de lanzamiento mediante la adopción de soluciones en la nube, el reto ahora es escalar estos beneficios de manera sostenible.
Infor advierte que esto solo será posible mediante la alineación entre la arquitectura tecnológica y los procesos de planta, logística y comercialización.
Integrar en una misma columna vertebral digital la información de producción, calidad, mantenimiento, compras, logística y ventas permite una transparencia operativa que habilita automatización más sofisticada y decisiones en tiempo casi real”, concluyó Hermida.
Un año clave para la competitividad
De acuerdo con el análisis de Infor, 2026 será un punto de inflexión para la industria de alimentos y y bebidas en México. Las empresas que logren integrar tecnología, eficiencia operativa y enfoque en el consumidor estarán mejor posicionadas para enfrentar la volatilidad del entorno y aprovechar las oportunidades del mercado regional.
En un contexto de transformación digital acelerada, presión regulatoria y cambios en los hábitos de consumo, el sector se perfila hacia un modelo más resiliente, basado en datos, innovación y sostenibilidad, como pilares para su crecimiento a mediano y largo plazo.
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