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Durante años, la política industrial en México se ha discutido en términos de incentivos fiscales, atracción de inversión extranjera y expansión de la capacidad instalada. Aunque, desde mi punto de vista, en ese debate se ha subestimado un factor que hoy está definiendo la competitividad real de cualquier economía exportadora: la logística.

La logística ya no es un servicio auxiliar. Es infraestructura económica estratégica. Es política industrial.

Dicha eficiencia logística se ha convertido en el verdadero diferenciador competitivo para las empresas en México en los últimos años, especialmente después de la reorganización que han sufrido varias cadenas de suministro, donde la regionalización sustituyó a la globalización irrestricta y donde los tiempos de entrega pesan tanto como los costos unitarios. La confiabilidad operativa se ha vuelto un activo estratégico.

La pregunta clave ya no es cuánto produce, sino con cuánta fluidez logra mover ese producto. El crecimiento industrial enfrenta límites que van más allá de la capacidad productiva: cuellos de botella en cruces fronterizos, saturación en corredores carreteros, limitada integración ferroviaria, rezagos en infraestructura portuaria y disparidades en procesos aduanales.

Cuando mover un contenedor implica mayores tiempos, costos o incertidumbre que en otros hubs manufactureros, el costo-país aumenta. En un entorno de competencia global, esa diferencia sí importa.

Para nada es casualidad que los estados con mejor integración logística atraigan mayores flujos de inversión y consoliden cadenas productivas más sofisticadas. Las empresas globales ya no eligen únicamente por cercanía al mercado final; privilegian la confiabilidad operativa construida con infraestructura robusta, coordinación institucional y procesos eficientes.

Me parece que hablar de logística como política industrial implica asumir tres realidades.

Primero: La infraestructura no puede crecer de forma reactiva: debe anticiparse al volumen productivo. Esperar a que la saturación ocurra para invertir es, en los hechos, aceptar una pérdida de competitividad.

Segundo: La integración multimodal dejó de ser opcional. Ahora, carreteras, ferrocarriles, puertos y aduanas tienen que operar como un sistema articulado, no como eslabones aislados.

Tercero: La cadena de suministro no fluye únicamente cuando la mercancía se mueve, sino cuando el capital circula. Si los proveedores enfrentan ciclos de pago prolongados o acceso limitado a financiamiento, la fricción financiera termina traduciéndose en fricción productiva.

México enfrenta una oportunidad histórica en el contexto de la relocalización de cadenas (nearshoringreshoringfriendshoring…). Pero esa oportunidad no se materializará únicamente con la llegada de nuevas plantas. Requiere construir un entorno logístico que permita operar con velocidadprevisibilidad y costos competitivos.

Además, la logística ya no se define solo por infraestructura física. La incorporación de inteligencia artificial (IA), analítica predictiva y trazabilidad digital está transformando la forma en que se planean rutas, se anticipan disrupciones y se gestionan inventarios.

Las empresas que operan con datos en tiempo real reducen tiempos muertos, minimizan costos y elevan la confiabilidad de sus operaciones. La competitividad logística también se construye con capacidades digitales.

La política industrial trasciende el fabricar más; se está centrando en conectar mejor.

La competitividad de México se está jugando en la logística física y digital. Cada carretera eficiente, cada cruce ágil, cada puerto modernizado y cada esquema financiero que acompaña al proveedor no son obras aisladas, son ventajas industriales acumulativas. También quien coordina mejor y anticipa mejor de manera inteligente.

Debemos dejar de ver la logística como gasto en infraestructura y empezar a verla como inversión productiva estratégica.

En la nueva economía manufacturera, compite mejor quien mueve mejor.

Publicado originalmente por: https://t21.com.mx/producir-no-basta-la-logistica-esta-definiendo-la-competitividad/

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