El fabricante alemán alertó que la simplificación mecánica de los vehículos eléctricos reducirá drásticamente el valor agregado tradicional, obligará a reentrenar talento y a reconfigurar la cadena de proveeduría. Sin una estrategia nacional clara, infraestructura suficiente y mayor competitividad frente a China, México podría perder terreno en la nueva era automotriz.
PUEBLA, Puebla (27/02/2026).- Con un mensaje directo y sin rodeos, Bosch México advirtió que la transición hacia la electromovilidad transformará radicalmente la cadena de valor automotriz y que el país enfrenta retos estructurales que deben atenderse de inmediato.
“La premisa de Bosch es ‘Invented for Life’, o sea, innovación para tu vida. Y es muy importante siempre tener el beneficio del usuario en mente”, señaló Alexander Firsching, presidente de Bosch México, al abrir su participación en el evento E-Experience 2026, subrayando que la adopción de vehículos eléctricos aún enfrenta barreras culturales y de confianza.
Para ilustrarlo, compartió una experiencia personal: “Yo tengo un coche eléctrico de BMW y mi chofer entró en pánico cuando anuncié: ‘vamos a tener un coche eléctrico’. Es decir, por el miedo al rango y a cómo usarlo”. Añadió que esas dudas deben tomarse en serio porque “al final cada usuario toma la decisión: ‘voy a comprar un coche eléctrico’ o ‘voy a comprar un coche de combustión’”.
Un cambio que reduce el valor agregado
El contraste tecnológico es contundente. Mientras un motor de combustión de alto rendimiento puede integrar más de mil componentes, un motor eléctrico reduce drásticamente esa complejidad.
Si vemos a la izquierda, es un motor de combustión de BMW, turbo, de alto rendimiento; tiene más de mil partes,
explicó. “Y si ahora vemos a la derecha el motor de Tesla, es más simple, tiene solo 10% de las partes, pero al mismo tiempo también es muy poderoso”.
La consecuencia es directa para la industria de autopartes: “Significa que el valor agregado en los proveedores se reduce a 10%. Diez personas que fabricaban o trabajaban en el pasado para un coche de combustión, ahora solo tenemos una de valor agregado en un coche eléctrico”.
Frente a ello, advirtió: “Con eso tenemos que pensar qué hacer con esos operadores en el futuro, reentrenarlos y reeducarlos; y esa transición es un reto increíble”.
Movilidad inteligente, segura y sostenible
Bosch, con 70 años de presencia en México y 16 sitios operativos (11 plantas automotrices y cuatro de electrodomésticos, dos de ellas en Nuevo León), sostiene que la movilidad del futuro debe cumplir tres condiciones: “La movilidad tiene que ser más inteligente, con más seguridad y más sostenibilidad. Y creo que no son objetivos contradictorios, tienen sinergia…”.
El directivo enfatizó que la electromovilidad no se limita al automóvil: “Electromovilidad no solo es coche… bicicletas eléctricas, motocicletas y e-scooters son una parte inicial”. Incluso recordó su experiencia en Asia: “En Shanghái prohibieron de un día a otro las motocicletas de combustión. Esto es una contribución grande al ambiente”.
Asimismo, destacó que la transformación está ligada al software y a la automatización: “Electromovilidad y conducción automatizada están directamente conectadas y no vamos a ver nuevos coches… sin conducción automatizada”.
Un mundo fragmentado
El panorama global, sin embargo, no es homogéneo. Europa avanza impulsada por subsidios y legislación; China apuesta por vehículos eléctricos accesibles; mientras que Estados Unidos muestra una desaceleración en el impulso regulatorio.
“Vemos también en Estados Unidos que la participación de electromovilidad es la más baja y, con la legislación y el gobierno actual en Estados Unidos, la tendencia es a la baja”, afirmó, señalando que varias armadoras han reducido sus planes de electrificación total para priorizar híbridos.
“Toyota, General Motors han cambiado su portafolio y sus planes del futuro y han reducido significativamente la producción de coches eléctricos para manufacturar más híbridos”, acotó, para luego recomendar “a la industria de proveedores” adaptarse a esa tendencia. Insistió en que “el reto es valor agregado de 10 a 1, es una reducción grande, pero tenemos más software, conducción automatizada… son más cosas de software”.
Aseguró que “si vemos la plataforma de compras, tenemos la mayoría de nuestros proveedores ya en México, pero el problema es la competitividad. En este momento, los precios de proveedores chinos son significativamente más baratos que los de México y, si hablamos de una diferencia de 50%, a pesar de aranceles, todavía son más baratos. Es el reto de México avanzar con mejoras de costos y, por supuesto, como INA (Industria Nacional de Autopartes) ha dicho, la revisión del T-MEC es existencial para el bloque de Norteamérica. En todos los casos tenemos que extender nuestra base de proveedores aquí en Norteamérica y especialmente en México”.
Además, recordó que hoy “75%, tres cuartos de los coches, tienen motores de combustión y con eso esa tecnología todavía es importante”, lo que confirma que la transición será gradual y tecnológica, no ideológica.
Cuatro barreras para México
El mensaje más crítico llegó al abordar los desafíos nacionales. “Como alemán quiero hablar un poco directo. Tenemos cuatro barreras ahora en México para desarrollar la red de proveedores”.
Enumeró los obstáculos:
- Falta de una estrategia nacional clara.
- Infraestructura de carga insuficiente.
- Escasez de materiales críticos y ausencia de industria de semiconductores; esto, dijo, implicaría una inversión súper grande.
- Alta dependencia del mercado estadounidense.
Necesitamos una estrategia nacional más clara… la estrategia de transición hacia electromovilidad, desde nuestro punto de vista, no es muy clara,
sostuvo.
En materia tecnológica, propuso avanzar por etapas: “No desde cero a cien, pero sí una parte de ensamblaje, algunos pasos de la cadena de valor” en semiconductores.
Finalmente, llamó a enfrentar la realidad sin triunfalismos: “Es muy importante conocer estas barreras y trabajar en ello, y no solo tener el sueño de ‘vamos a tener plantas de semiconductores de coches eléctricos’ sin resolver estas barreras. No va a pasar”.
Con optimismo prudente, cerró con una frase que arrancó sonrisas: “¿Qué es un optimista? Un optimista es un realista mal informado”.
Publicado originalmente por: https://vanguardia-industrial.net/electromovilidad-borrara-90-del-valor-en-autopartes-y-mexico-sigue-sin-rumbo-bosch-lanza-advertencia-frontal/
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