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La transición hacia los vehículos eléctricos (EV) redefine la industria automotriz en Norteamérica. El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) influye en ese proceso: determina dónde se produce, cómo se integran las cadenas y hacia dónde se dirigen las inversiones. El acuerdo no fue diseñado para la electromovilidad, pero sus reglas ya marcan el ritmo. La Secretaría de Economía establece condiciones más estrictas frente al TLCAN:

  • 75% de contenido regional
  • 40% a 45% de valor laboral en zonas de mayores salarios
  • Reglas más estrictas para autopartes clave

El efecto es directo: más producción dentro de Norteamérica. También mayor presión sobre proveedores.

Las baterías concentran la mayor tensión. La International Energy Agency estima que representan hasta el 40% del valor de un vehículo eléctrico. Hoy, su producción se concentra en Asia. Norteamérica busca reducir esa dependencia. La respuesta ya se observa en la inversión. La International Trade Administration reporta crecimiento sostenido en manufactura de baterías, componentes electrónicos y ensamblado de sistemas eléctricos

Andrew Roberts para Unsplash

México entra en esa dinámica con una base sólida. El INEGI señala que la industria automotriz aporta alrededor del 3.5% del PIB y más del 20% de las exportaciones manufactureras. La transición eléctrica impacta directamente ese peso económico. En el Bajío, el cambio ya es operativo. El Clúster Automotriz de Querétaro identifica nuevas demandas en la proveeduría:

  • Electrónica
  • Sistemas de control
  • Componentes de precisión

Querétaro se posiciona en manufactura avanzada e ingeniería. No lidera en baterías, pero sí en integración industrial. Ese perfil permite participar en etapas clave de la cadena.

El siguiente paso es escalar.

Las oportunidades se concentran en componentes intermedios, integración de sistemas y desarrollo tecnológico El nearshoring acelera ese escenario. McKinsey & Company proyecta una relocalización de proveedores hacia Norteamérica, con México como destino relevante.

El Bajío mantiene ventajas claras:

  • Ubicación industrial estratégica
  • Red de proveedores consolidada
  • Talento técnico
  • Experiencia exportadora

La electrificación reconfigura la cadena automotriz. El T-MEC funciona como marco operativo. Querétaro y el Bajío tienen espacio para consolidarse dentro de esa nueva estructura, con adaptación y especialización.

Publicado originalmente por: https://www.liderempresarial.com/tmec-autos-electricos-queretaro-bajio/

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