Select Page

Desde autos chinos hasta acero y aluminio. La revisión del principal acuerdo comercial que tiene México ya está cerca.

Cerca del 70% de los vehículos producidos en México se exportan a Estados Unidos, aprovechando los beneficios arancelarios otorgados por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Aunque la revisión del tratado está prevista para 2026, el sector ya ha señalado áreas críticas en las que el país debe concentrarse para salvaguardar sus intereses.Las reglas de origen, que establecen la cantidad de piezas que deben ser fabricadas en la región para que un auto pueda ser considerado bajo el acuerdo entre los tres países socios, junto con la entrada de nuevas marcas chinas interesadas en instalar fábricas en México, plantean un panorama complicado que no ha sido bien recibido por Estados Unidos.

Todo esto ocurre de cara a elecciones presidenciales, tanto en México como en Estados Unidos, lo que exacerba un discurso proteccionista por parte del gobierno estadounidense, en un intento de ganar apoyo ante lo que se percibe como un endurecimiento de la postura comercial con su vecino del sur.

 

1. Marcas chinas

Recientemente, Estados Unidos anunció la apertura de una investigación para evaluar si las importaciones de vehículos chinos representan un riesgo para su seguridad nacional, lo que podría desencadenar posibles restricciones. En medio de un contexto político electoral, algunos expertos advierten que este escenario podría repetirse.

“Uno de los puntos que ha emergido en el debate político en Estados Unidos es la preocupación de que, a través de México, pueda haber un riesgo potencial de desvío de inversiones en manufactura china, aprovechando las ventajas del T-MEC, lo que podría resultar en una competencia directa con la producción estadounidense, afectando el empleo, los salarios y los beneficios en dicho país. Esto cobra relevancia en el marco de la campaña electoral”, señala Guillermo Rosales, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

Marcas como BYD, Chirey y GWM han incursionado en México, expresando su interés no solo en conquistar el mercado local, sino también en establecer la producción de vehículos destinados principalmente a la exportación.

Hasta ahora, solo JAC, de origen chino, ha comenzado a ensamblar vehículos en México, pero su producción está orientada principalmente al mercado local y no se exporta a otros países.

Aunque la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) defiende que no hay ningún vehículo ensamblado en México por marcas chinas llegando al mercado estadounidense, existe una preocupación en la Casa Blanca sobre la posibilidad de que los fabricantes chinos utilicen México como un trampolín para ingresar a su mercado local, aprovechando las ventajas arancelarias proporcionadas por el T-MEC.

Publicado originalmente por:https://expansion.mx/empresas/2024/03/06/los-tres-temas-que-le-preocupan-a-automotrices-tmec

Share This