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México busca cerrar brechas de proveeduría para fortalecer las cadenas productivas de América del Norte y atraer nuevas inversiones industriales.

El nuevo escenario industrial de América del Norte está modificando las condiciones para competir por inversiones. Factores como el contenido regional, la seguridad económica, la trazabilidad, la infraestructura y la continuidad operativa tienen cada vez mayor peso en las decisiones de las empresas.

Para México, esta transformación representa una oportunidad que va más allá de atraer nuevas plantas de manufactura. El reto consiste en detectar qué componentes, procesos y servicios todavía hacen falta en las cadenas productivas, identificar quién puede proporcionarlos y crear las condiciones para que esas empresas se instalen en el país.

Con este objetivo, la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP) fortalecerá su estrategia de inteligencia sectorial mediante Diálogos de Futuro Industrial, iniciativa que mantiene un intercambio con cámaras y asociaciones de diferentes industrias para conocer sus necesidades, las brechas de proveeduría y los requerimientos de infraestructura.

Los primeros ejercicios abarcan sectores como automotriz y autopartes, aeroespacial, farmacéutico y logística, industrias en las que México tiene una base productiva relevante, pero también oportunidades para incorporar nuevos proveedores y procesos de mayor valor agregado.

Automotriz, aeroespacial y farmacéutica identifican oportunidades

Respecto a la industria automotriz, la transición hacia vehículos eléctricos y una mayor incorporación de tecnología están elevando la demanda de componentes que van desde electrónicos y sensores hasta semiconductores, conectores especializados, materiales para baterías, software e ingeniería.

En el sector aeroespacial, las oportunidades se relacionan con actividades de mayor especialización, como fundición, forja, transformación de metales y fabricación de tubería especializada. También existe margen para ampliar los servicios de mantenimiento, reparación y revisión de aeronaves, conocidos como MRO.

La industria farmacéutica, por su parte, enfrenta necesidades relacionadas con la producción de ingredientes activos e insumos, además de infraestructura para biotecnología, manufactura especializada y cadenas de frío.

En logística, las necesidades son transversales a prácticamente todas las industrias. Las empresas requieren instalaciones capaces de soportar una mayor automatización y digitalización, así como operaciones con seguridad, trazabilidad, cadena fría y procesos cada vez más coordinados.

Pero estas necesidades, de acuerdo con la AMPIP, no corresponden solamente a oportunidades hipotéticas. Son requerimientos identificados por organismos y especialistas de cada sector y, por tanto, pueden convertirse en oportunidades concretas para nuevas inversiones y proyectos industriales.

Del diagnóstico sectorial a la búsqueda de empresas

La AMPIP pretende convertir esta información en acciones de promoción mediante el Radar Industrial AMPIP, herramienta digital para sus asociados que concentra análisis sobre oportunidades de proveeduría, brechas en las cadenas de valor y empresas que podrían cubrirlas.

El objetivo es responder preguntas concretas: qué componentes y procesos requieren las industrias instaladas en México, cuáles no tienen suficiente oferta nacional, qué actividades pueden desarrollarse competitivamente en el país y qué empresas cuentan con las capacidades necesarias para incorporarse a estas cadenas.

También permite identificar qué condiciones deben cumplir los parques industriales para recibir a este tipo de operaciones.

La estrategia cambia así el enfoque tradicional de promoción de inversiones. En lugar de limitarse a preguntar qué compañías están interesadas en instalarse en México, la AMPIP busca determinar previamente qué empresas necesita el país para fortalecer sus cadenas productivas y después desarrollar argumentos específicos para atraerlas.

Parques industriales, una pieza clave

Esta estrategia también modifica el papel que desempeñan los parques industriales. La disponibilidad de tierra y una buena ubicación continúan siendo importantes, pero ya no son suficientes para las operaciones industriales más sofisticadas.

Las empresas evalúan factores como disponibilidad y confiabilidad de energía, agua, conectividad, seguridad, talento, infraestructura logística y posibilidades de expansión.

Para determinados procesos también son relevantes la redundancia energética, infraestructura digital, automatización, cadena fría, características de los pisos industriales, administración especializada de patios, certificaciones y capacidad para mantener operaciones ante interrupciones.

En este contexto, el parque industrial deja de ser únicamente el inmueble donde se instala una empresa y adquiere una función más amplia como plataforma para la operación de ecosistemas productivos.

La red de AMPIP cuenta actualmente con 477 parques industriales en operación y otros 103 en construcción, lo que proporciona una plataforma para desarrollar esta estrategia de acuerdo con las vocaciones productivas y las capacidades de cada región.

Fortalecer la integración, no sustituir importaciones a cualquier costo

El objetivo no es que México produzca todos los insumos que actualmente importa ni avanzar hacia una autosuficiencia industrial artificial. La apuesta es más específica: detectar dependencias relevantes, determinar en qué segmentos México puede competir y desarrollar capacidades que permitan fortalecer la integración económica de América del Norte.

Ahora bien, esta visión cobra importancia en un contexto en el que las empresas buscan cadenas de suministro más resistentes y con mayor contenido regional.

Para la AMPIP, una empresa ancla puede generar una primera oportunidad de inversión, pero el impacto económico aumenta cuando alrededor de ella se desarrolla una red de proveedores, servicios especializados, infraestructura, talento y logística.

De esta manera, la estrategia busca conectar tres elementos: inteligencia sectorial, promoción de inversión e infraestructura industrial.

La información obtenida de cámaras y organismos especializados puede utilizarse para definir oportunidades; los parques industriales pueden identificar la infraestructura disponible y las capacidades que necesitan desarrollar; y las autoridades y organismos de promoción pueden contar con proyectos de inversión más específicos para acercarse a empresas objetivo.

De atraer plantas a generar mayor valor

El reto para México en la siguiente etapa de integración industrial de América del Norte no será únicamente incrementar el número de empresas que llegan al país. También será aumentar el valor que genera cada inversión mediante una mayor participación de proveedores nacionales y regionales.

La lógica es sencilla: una empresa ancla abre una oportunidad, una red de proveedores construye una cadena productiva y una cadena integrada puede generar una ventaja competitiva más resistente.

Por ello, la AMPIP busca convertir el análisis de las industrias en mapas de oportunidades, perfiles de empresas objetivo y estrategias de promoción diferenciadas por sector y región.

La apuesta es que México no solamente sea el lugar donde se instalan nuevas fábricas, sino un territorio capaz de ofrecer los eslabones, infraestructura y servicios que necesitan las cadenas productivas de América del Norte.

En este nuevo escenario, la competitividad industrial del país dependerá cada vez más de su capacidad para identificar las brechas, atraer a las empresas adecuadas y construir los ecosistemas que permitan cerrarlas.

Publicado originalmente por: https://realestatemarket.com.mx/noticias/economia-y-politica/51344-mexico-busca-los-eslabones-que-faltan-para-fortalecer-su-industria

 

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