La gestión de cajas, contenedores y palés reutilizables ha evolucionado de forma significativa en los últimos años gracias al avance de las tecnologías de identificación y seguimiento. La trazabilidad ya no consiste únicamente en conocer dónde se encuentra un activo, sino en disponer de información en tiempo real sobre su utilización, rotación, estado o ciclo de vida para optimizar toda la operativa logística. Pero, exactamente, ¿qué tecnologías están permitiendo mejorar ese control y seguimiento?
“La gestión eficiente de los activos logísticos reutilizables se ha convertido en un factor estratégico para las cadenas de suministro. La trazabilidad ya no consiste únicamente en conocer la ubicación de un palé o un contenedor, sino en optimizar su utilización, prolongar su vida útil y reducir el Coste Total de Propiedad (TCO). Actualmente, tecnologías como RFID, códigos QR, códigos de barras avanzados, sensores IoT y plataformas digitales permiten obtener información precisa sobre la ubicación, disponibilidad, utilización y estado de cada activo. Entre ellas, RFID destaca por su capacidad para identificar múltiples unidades de forma simultánea y sin contacto visual, agilizando inventarios, expediciones y recepciones, además de minimizar errores operativos. No obstante, el verdadero valor de estas tecnologías reside en su integración con sistemas ERP y WMS. La información obtenida permite optimizar la rotación de activos, reducir pérdidas, mejorar la planificación y disponer de datos fiables para la toma de decisiones. En definitiva, la digitalización convierte los activos reutilizables en una fuente de información estratégica, permitiendo tomar decisiones basadas en datos y mejorar simultáneamente la eficiencia operativa, la sostenibilidad y la rentabilidad de la cadena de suministro” narra Alexander Gallardo, Area Sales Manager Craemer.
Por su parte, Covadonga Ajuria, Business Development Director Naeco Group, explica: “La trazabilidad se ha convertido en un factor estratégico para maximizar la eficiencia de los sistemas de logística reutilizable. Tecnologías como los códigos QR, RFID y las soluciones IoT permiten identificar cada activo, conocer su ubicación, controlar su ciclo de vida y optimizar su utilización, reduciendo pérdidas y mejorando la planificación logística. Además, la integración de estos sistemas con plataformas de gestión y herramientas de análisis de datos ofrece una visión mucho más completa de toda la cadena de suministro. Esto facilita la toma de decisiones basada en datos, mejora la disponibilidad de los activos y contribuye a reducir tanto los costes operativos como el impacto ambiental asociado a movimientos innecesarios o reposiciones prematuras. En Naeco diseñamos nuestros productos pensando en su integración con estos sistemas de identificación y trazabilidad, convencidos de que el futuro de los activos reutilizables pasa por combinar sostenibilidad, durabilidad e inteligencia logística”.
Desde Ribawood aseguran que la trazabilidad debe demostrar con datos la circularidad real del sistema: “En Ribawood entendemos la trazabilidad como la combinación de una identificación robusta del activo y una plataforma capaz de convertir cada movimiento en información útil. Para soluciones de coste contenido, los códigos de barras, QR o DataMatrix permiten identificar cada caja, contenedor o palé y registrar entradas, salidas, lavados, reparaciones y retornos. Cuando se necesita lectura masiva y sin visión directa, la tecnología RFID UHF aporta mayor velocidad; de hecho, nuestros palés logísticos RBP pueden incorporar alojamiento para RFID. En circuitos de alto valor o recorridos complejos, se suman dispositivos IoT con GPS, Bluetooth, NB-IoT o redes de largo alcance, además de sensores de temperatura, golpes o aperturas. El verdadero salto se produce al integrar esos datos con ERP, WMS y TMS, utilizando identificadores estandarizados —como GRAI de GS1— y plataformas en la nube. Así se conocen ubicación, tiempo de permanencia, rotaciones, pérdidas y necesidad de mantenimiento. No obstante, sensorizar todo no siempre es rentable: la tecnología debe elegirse según valor del activo, riesgo de pérdida y frecuencia de uso. Para Ribawood, la trazabilidad debe reducir extravíos, elevar la utilización y demostrar con datos la circularidad real del sistema, no limitarse a añadir una etiqueta”.
Michael Cibois, Sales Manager Gamma-Wopla & Smart-Flow defiende el papel fundamental que siguen teneniedno los códigos de barras: “La trazabilidad se ha convertido en un factor clave para optimizar la gestión de los envases reutilizables, reducir las pérdidas y mejorar la rotación de los activos. Actualmente, la tecnología RFID es la solución más utilizada para identificar y realizar el seguimiento de cajas, contenedores y palés a lo largo de todo su ciclo de vida. Permite una lectura rápida y sin contacto, ofreciendo visibilidad en tiempo real sobre los movimientos de los activos. Los códigos de barras siguen desempeñando igualmente un papel fundamental, especialmente en aquellas aplicaciones donde el control de los costes constituye un criterio decisivo en los proyectos de implantación. Al mismo tiempo, garantizan un elevado nivel de identificación para el seguimiento y la trazabilidad de los envases. Se trata de una tecnología fiable, probada y ampliamente implantada en numerosos sectores. Paralelamente, las tecnologías IoT (Internet de las Cosas), combinadas con sensores inteligentes, comienzan a extenderse en determinados flujos logísticos de alto valor añadido. Además de la localización de los activos, permiten monitorizar parámetros como la temperatura, los impactos o la humedad. Aunque estas soluciones todavía no están ampliamente implantadas en los envases logísticos estándar, su adopción aumentará progresivamente a medida que disminuyan los costes y crezca la necesidad de disponer de una mayor visibilidad de las operaciones”.
Francisco Redondo, ingeniero experto en logística de la producción y la alimentación SSI Schaefer, destaca la maduración alcanzada por el RFID: “Durante años, la caja perdida fue un coste asumido. Hoy, las empresas que gestionan flotas de miles de contenedores, cajas y palés de plástico han dejado de resignarse: la trazabilidad se ha convertido en una palanca real de eficiencia, y las tecnologías para conseguirla ya están disponibles. La más madura es el RFID. A diferencia del código de barras, no exige línea de visión directa ni lectura unitaria: un arco de lectura puede registrar decenas de contenedores en movimiento en fracciones de segundo. Su integración con los sistemas de gestión de almacén (WMS) permite saber en tiempo real dónde está cada activo, cuántos ciclos ha completado y cuándo necesita mantenimiento. Los códigos QR y de barras siguen siendo la opción dominante por coste y compatibilidad. Los contenedores de SSI Schäfer están diseñados para aceptar marcos de etiquetado estándar, lo que facilita su identificación en instalaciones automatizadas sin modificar el hardware existente. El tercer vector es el software de control de flujo de materiales. La trazabilidad solo es efectiva cuando el activo físico está vinculado a una unidad de carga dentro del WMS. WAMAS, la plataforma propia de SSI Schäfer, cubre desde la gestión de almacén hasta el control del flujo intralogístico completo, cerrando ese vínculo entre objeto y dato. En el horizonte próximo, los sensores IoT integrados empiezan a aparecer en segmentos de mayor valor: alimentación refrigerada, farmacia, electrónica. Temperatura, humedad, localización en tiempo real. Aún no es estándar en la gama general de contenedores plásticos, pero la curva de adopción se acelera”.
Este tipo de tecnología ayuda a las empresas también en el campo normativo, así lo desarolla Gianpaolo Mezzanotte, Managing Director Tosca Italy, France & Spain: “La trazabilidad cobra cada vez mayor relevancia a medida que los sistemas de envases y embalajes reutilizables se extienden por cadenas de suministro más complejas. Tecnologías como la RFID y los activos conectados mediante IoT están mejorando la visibilidad y el control, permitiendo a las empresas localizar sus activos reutilizables con mayor precisión y reducir pérdidas. Más allá de las ventajas operativas, la trazabilidad digital también facilita el cumplimiento normativo, la elaboración de informes de sostenibilidad y una gestión más eficiente de los activos reutilizables en distintas ubicaciones”.
Mientras, en palabras de Victoria Pérez, Market Development DS Smith Tecnicarton: “La trazabilidad de los embalajes retornables es una de esas tendencias de las que siempre se habla, pero en la práctica, implantarla bien tiene un coste —tecnología, integración con sistemas, gestión del dato— que no todas las empresas están dispuestas a asumir. Solo un perfil concreto de cliente, normalmente con volúmenes altos y procesos muy ajustados de entregas. en automoción, encuentra un retorno claro a esa inversión. Por eso, más que desarrollar tecnología de trazabilidad internamente, en DS Smith Tecnicarton trabajamos con partners especializados en identificación (QR, RFID) y en plataformas de gestión de flotas de embalaje, que integramos en el diseño de nuestros embalajes cuando el cliente realmente lo necesita. Nuestro valor está en el diseño y la ingeniería del embalaje retornable; el de nuestros partners, en la capa tecnológica de seguimiento”.
Concluyendo, Iñigo Canalejo, Chief Sustainability Officer and VP, Strategic Marketing IFCO, pone el valor el cambio real que ha dado la IA en este campo: “La trazabilidad está evolucionando rápidamente gracias a la combinación de conectividad, sensorización e inteligencia artificial. Más allá de tecnologías ya consolidadas como RFID o los códigos QR, estamos viendo un creciente protagonismo de soluciones basadas en Bluetooth Low Energy (BLE), que permiten localizar y monitorizar activos reutilizables de forma más eficiente y a gran escala. Los dispositivos Bluetooth instalados en cajas, contenedores o palés pueden transmitir información sobre ubicación, movimientos y patrones de uso, generando datos valiosos a lo largo de toda la cadena de suministro. El verdadero cambio, sin embargo, viene de la inteligencia artificial. La IA permite analizar millones de datos generados por estos activos para identificar pérdidas, predecir necesidades de reposición, optimizar flujos logísticos y mejorar la disponibilidad de envases allí donde se necesitan. La combinación de activos conectados e inteligencia artificial está convirtiendo los envases reutilizables en fuentes de información estratégica. Esto mejora el control operativo, reduce costes, aumenta la eficiencia de la cadena de suministro y maximiza los beneficios ambientales de los sistemas de reutilización”.
Publicado originalmente por: https://www.logisticaprofesional.com/texto-diario/mostrar/6005643/cajas-contenedores-pales-plastico-digitalizacion-logistica-reutilizable
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