Para convertirse en proveedor de grandes corporativos, una empresa necesita talento, procesos, control interno y cumplimiento. En un entorno donde las cadenas de suministro automotrices abren oportunidades para compañías nacionales, profesionalizar la operación puede convertirse en una ventaja competitiva.
Ese es uno de los principales retos que identifica Luz María Lozano Ontiveros, fundadora y CEO de ISCOMPANY, empresa especializada en soluciones integrales para compañías en materia de administración de nómina, recursos humanos, reclutamiento y selección, contabilidad y fiscal, jurídico y control de asistencia.
En entrevista con Líder Empresarial, realizada en el marco del Foro de Proveeduría Automotriz, Lozano Ontiveros habló sobre los desafíos que enfrentan las empresas que buscan crecer y convertirse en proveedoras de grandes corporativos, particularmente en una industria que demanda cada vez mayores capacidades de operación y cumplimiento.
ISCOMPANY inició operaciones en 2006 y, bajo el liderazgo de Lozano Ontiveros, evolucionó desde un despacho contable hacia un modelo de soluciones empresariales integrales. La compañía actualmente cuenta con presencia en León y Guanajuato Puerto Interior.
“Las empresas necesitan muchos servicios y entre esos servicios fui integrando para que los empresarios tuvieran una sola empresa que les atendiera en varios grupos y no estar consultando o contratando a varios despachos”, explicó la empresaria.

La oportunidad está en las nuevas cadenas de suministro
Uno de los principales temas abordados durante la conversación fue el papel del talento ante la expansión de la industria automotriz.
Para Lozano Ontiveros, la llegada de nuevas empresas y culturas corporativas a México también representa una oportunidad para que las compañías nacionales aprendan, se actualicen y eleven sus capacidades.
“Nosotros en México somos muy adaptables a los nuevos cambios y esos cambios nos han ayudado mucho al crecimiento de cada empresa. Si nosotros estamos actualizados, vamos a poder competir con todas esas empresas”, señaló.
Desde su perspectiva, la transformación del entorno productivo está generando una ventana de oportunidad para empresas mexicanas que buscan incorporarse como proveedoras de grandes corporativos.
En particular, destacó el espacio que existe alrededor de las compañías Tier 1 y Tier 2, cuya expansión demanda una red cada vez más amplia de proveedores capaces de responder a estándares industriales y administrativos.
“Ahorita lo que tenemos es la oportunidad de poder ser proveedores de todas las empresas que vienen, de todas las Tier 1, las Tier 2 que llegaron al país”, afirmó.
El reto, sin embargo, no se limita a tener capacidad para fabricar un producto o prestar un servicio. La empresa proveedora debe demostrar que cuenta con una organización capaz de sostener el crecimiento.
El talento no solamente se contrata: se desarrolla
Para ISCOMPANY, el talento constituye uno de los componentes centrales de esa preparación.
La compañía cuenta actualmente con 80 colaboradores, de acuerdo con lo compartido por Lozano Ontiveros durante la entrevista.
La empresaria considera que México cuenta con profesionales capaces de responder a las nuevas exigencias de las industrias, pero que las organizaciones deben generar las condiciones para desarrollar esas capacidades y mantenerse en constante actualización.
“Con el talento estamos ávidos de que nos vean, de que nos reconozcan y hay mucho talento”, sostuvo.
Desde su experiencia, contar con equipos capaces de aportar ideas y adaptarse a nuevas circunstancias puede marcar una diferencia en la capacidad de una organización para responder a sus clientes.
“En mi empresa tengo mucha gente con mucho talento que le ayuda mucho y les ayudamos mucho con nuevas ideas para estar a la vanguardia”, explicó.
La visión coloca al área de recursos humanos más allá de la contratación: como una función estratégica para acompañar la expansión de las organizaciones.
La estructura debe construirse antes del gran crecimiento
Uno de los mensajes centrales de la entrevista fue que las empresas no deberían esperar a tener cientos de empleados o contratos con grandes corporativos para comenzar a profesionalizar sus procesos.
La estructura, sostuvo Lozano Ontiveros, debe construirse desde las primeras etapas.
“Muchas empresas tienen que estar siempre actualizándose, en todas las empresas en procesos. Aunque sea de servicios, si no tenemos procesos va a ser difícil que podamos crecer”, afirmó.
La empresaria utilizó una metáfora para explicar esta visión: una compañía debe construir sus bases desde que es pequeña para que pueda sostenerse cuando aumente su tamaño.
“Desde que está pequeña, desde que estás creándola, esa empresa ya tiene estructura, sabe cómo hacer las cosas”, señaló.
El objetivo es que el crecimiento no genere desorden, duplicidad de tareas o pérdida de control sobre la operación.
“Cuando sea grande y cuando tenga muchos empleados, cuando tenga más compromisos, todo eso va a ser más fácil y no va a tener fugas”, agregó.
Para Lozano Ontiveros, el control interno es uno de los elementos fundamentales de una organización.
“El control interno es lo más importante”, enfatizó.
Nómina, fiscal y jurídico: el otro frente del crecimiento
Una empresa que aumenta su producción y su plantilla también incrementa sus obligaciones laborales, fiscales y administrativas.
Ahí es donde, de acuerdo con la experiencia de ISCOMPANY, algunas organizaciones enfrentan dificultades al crecer rápidamente sin contar con una estructura suficientemente sólida.
La compañía ofrece servicios de administración de nómina, recursos humanos, contabilidad y fiscal, jurídico, reclutamiento y selección y control de asistencia, con el objetivo de integrar diferentes procesos que forman parte de la operación empresarial.
Durante la entrevista, Lozano Ontiveros señaló que uno de los riesgos que suelen subestimarse está relacionado con el cumplimiento de las obligaciones frente a las autoridades.
“El cumplimiento de la parte impositiva, de la carga impositiva, es lo que les ha ocasionado esos problemas”, explicó.
Para la empresaria, el crecimiento de los ingresos no debe interpretarse únicamente como una señal positiva en términos comerciales; también implica una mayor responsabilidad administrativa y fiscal que debe ser prevista.
La clave, desde su perspectiva, está en que la estructura de la compañía crezca al mismo ritmo que su operación.
“Si estas empresas están bien estructuradas, van a poder crecer y van a poder ir cumpliendo con todas las obligaciones que tienen”, afirmó.
El acompañamiento a empresas extranjeras también requiere adaptación
La expansión industrial en México no solamente incorpora capital y tecnología. También acerca al país a empresas con culturas corporativas, procesos y formas de operación distintas.
Lozano Ontiveros explicó que parte del trabajo de ISCOMPANY consiste precisamente en acompañar a compañías que necesitan adaptarse al marco mexicano.
La firma comenzó como un despacho contable y posteriormente amplió sus servicios conforme identificó nuevas necesidades empresariales, incorporando administración de nómina, reclutamiento y selección, recursos humanos, asesoría jurídica, infraestructura tecnológica y control interno.
“No están acostumbrados a todas las leyes de nuestro país, entonces nosotros les ayudamos a presentar tanto social, culturalmente como laboralmente todos los procesos que se tienen que llevar con el personal que ellos tienen”, explicó.
Este acompañamiento adquiere relevancia en sectores industriales donde las empresas deben coordinar talento, obligaciones laborales, administración y cumplimiento desde el inicio de sus operaciones.
De un despacho contable a una solución integral
Lozano Ontiveros, contadora pública por la Universidad De La Salle, comenzó su trayectoria profesional en el Servicio de Administración Tributaria, de acuerdo con la información institucional de la compañía. Posteriormente emprendió distintos proyectos y fundó un despacho contable que atendía necesidades fiscales y administrativas.
Con el tiempo identificó que sus clientes requerían resolver más áreas de su operación desde un mismo lugar.
Así surgió el modelo actual de ISCOMPANY, cuyo propósito es que las empresas puedan concentrarse en sus actividades productivas y comerciales mientras cuentan con acompañamiento especializado en sus procesos administrativos.
Actualmente, la compañía reporta servicios para sectores como el automotriz, salud y farmacéutico, servicios y comercio, y construcción e industria.

La profesionalización será determinante para los proveedores mexicanos
La conversación de Líder Empresarial con Luz María Lozano ocurre en un momento en que la proveeduría representa una oportunidad para empresas que buscan incorporarse a cadenas de mayor escala.
Una compañía que aspira a trabajar con grandes corporativos necesita demostrar que puede administrar adecuadamente su personal, cumplir sus obligaciones, documentar procesos, mantener controles internos y responder con eficiencia ante mayores volúmenes de operación.
En ese sentido, la profesionalización administrativa puede ser tan relevante como la capacidad tecnológica o productiva.
La experiencia de ISCOMPANY parte precisamente de esa premisa: acompañar a las organizaciones para que la estructura interna no se convierta en un obstáculo cuando llega una nueva etapa de crecimiento.
“Somos una muy buena empresa para cualquier empresa, ya sea local, extranjera, de la que sea, porque ya tenemos el expertise de 20 años y sabemos cómo las empresas pueden crecer”, afirmó Lozano Ontiveros.
La compañía cuenta además con certificación ISO 9001:2015 y una Acreditación de Excelencia en Servicio otorgada por el Clúster Automotriz de Guanajuato (CLAUGTO).
Publicado originalmente por: https://www.liderempresarial.com/iscompany-que-necesitan-las-empresas-para-entrar-a-la-proveeduria-automotriz/
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