El nearshoring en México abrió una oportunidad para que el país gane un papel más relevante dentro de la manufactura internacional: convertirse en un nodo estratégico dentro de las cadenas globales de producción.
La pandemia aceleró la búsqueda de cadenas de suministro más resilientes y, en ese nuevo escenario, la cercanía con Estados Unidos, el T-MEC y una industria manufacturera consolidada colocaron a México entre los destinos considerados por empresas que buscan relocalizar parte de sus operaciones.
La infraestructura logística, las capacidades del sector y la disponibilidad de recursos estratégicos como energía y agua serán factores determinantes para que México continúe siendo atractivo dentro de esta reconfiguración industrial.
Bajo esta perspectiva, Eric Porras Musalem, director del programa EGADE–W. P. Carey Executive MBA del Tecnológico de Monterrey, explicó que México puede fortalecer su atractivo para la relocalización global en la medida en que avance en infraestructura logística y desarrolle mayores capacidades dentro del sector.
El especialista planteó que la logística dejó de ser solamente un componente asociado al costo operativo para convertirse en un elemento estratégico dentro de la competitividad empresarial.
La pandemia transformó la logística: de controlar costos a gestionar riesgos
Antes de la pandemia de COVID-19, muchas empresas enfocaban sus esfuerzos logísticos en optimizar costos y reducir inventarios. Sin embargo, las interrupciones globales modificaron esa visión.
De acuerdo con Porras Musalem, la pandemia mostró que la continuidad de una organización dependía, en gran medida, de la fortaleza de sus cadenas de suministro.
Por esa razón, las empresas comenzaron a considerar nuevas estrategias para aumentar su capacidad de respuesta, como contar con proveedores alternos, inventarios estratégicos y estructuras que permitan enfrentar cambios inesperados en la operación.
Actualmente, la logística incorpora una nueva variable: la resiliencia. Es decir, la capacidad de una cadena de suministro para recuperarse ante una interrupción y mantener la operación.
Nearshoring en México: la infraestructura logística será una condición para seguir compitiendo
La relocalización de cadenas productivas responde a una estrategia global de las empresas para acercar parte de su producción a los mercados donde existe la demanda.
México cuenta con ventajas para participar en este proceso: su ubicación geográfica, su integración comercial con Norteamérica mediante el T-MEC y una base manufacturera desarrollada.
No obstante, Porras Musalem dijo que el país debe continuar fortaleciendo sus capacidades logísticas para que esa oportunidad pueda consolidarse.
“En la medida que México logre mejorar parte de su infraestructura logística, las capacidades y competencias que pueda tener el sector logístico como tal, puede hacer que esto ayude a que México siga siendo atractivo para la relocalización de estas cadenas globales”, abundó.
El reto, agregó, no solamente está en atraer nuevas inversiones, sino en generar las condiciones para que las empresas puedan operar con eficiencia dentro del país.
Carreteras, puertos y ferrocarriles: los retos de la infraestructura logística en México
México cuenta con una infraestructura logística que permite conectar sus operaciones de importación y exportación con distintos mercados, especialmente con Norteamérica.
Al disponer de una industria manufacturera consolidada, el país cuenta con proveedores y capacidades productivas vinculadas con sectores como el automotriz, aeroespacial y electrónico.
Para Porras Musalem, esta base representa una ventaja porque permite que nuevas inversiones encuentren un ecosistema productivo desarrollado.
Sin embargo, el crecimiento industrial plantea nuevas necesidades. El catedrático mencionó que existen retos relacionados con la congestión en algunas carreteras y la capacidad operativa de ciertos puertos, como Manzanillo y Lázaro Cárdenas, donde la expansión de las actividades productivas incrementó la presión sobre la infraestructura existente.
Además, detalló que las decisiones de localización industrial consideran múltiples factores, no solamente la logística.
Entre ellos están:
- disponibilidad de energía;
- acceso al agua;
- conectividad;
- infraestructura digital;
- condiciones generales para desarrollar operaciones.
Dijo que el caso de Tesla en Nuevo León, donde el tema del agua fue un factor relevante dentro del proyecto, muestra que la competitividad industrial depende de diferentes elementos que deben funcionar de manera conjunta.
Asimismo, indicó que el Plan México contempla ampliar infraestructura como puertos, carreteras y vías férreas, lo que contribuirá a fortalecer la capacidad logística del país.
Igualmente, agregó que este avance debe acompañarse de mejoras en servicios estratégicos como energía, agua y conectividad, indispensables para el desarrollo de nuevas operaciones de manufactura.
La inteligencia artificial comienza a cambiar la operación logística
Además de la infraestructura física, la transformación del sector también ocurre mediante nuevas tecnologías.
La inteligencia artificial comienza a incorporarse en las cadenas de suministro para analizar información, detectar patrones, mejorar pronósticos y apoyar la toma de decisiones.
Porras Musalem dijo que estas herramientas pueden ayudar, por ejemplo, a identificar anticipadamente riesgos dentro de una operación, como retrasos en entregas, y permitir que las empresas ajusten sus recursos antes de que ocurra una afectación.
«La inteligencia artificial es una tecnología que actualmente está ayudando a los tomadores de decisiones en la cadena de suministro a ser más ágiles y analizar información de manera mucho más rápida, lo que permite que las empresas tomen mejores decisiones”, aseguró.
También explicó que una de las tendencias futuras son los agentes de inteligencia artificial, sistemas capaces de analizar información y tomar decisiones dentro de determinados procesos logísticos.
Aunque las grandes empresas avanzan en esta adopción, todavía existe una brecha para que pequeñas y medianas compañías incorporen estas soluciones de manera más amplia.
La tecnología no sustituye la estrategia: primero deben optimizarse los procesos
La incorporación de herramientas digitales no representa por sí sola una solución para los retos logísticos.
Antes de automatizar, las empresas deben revisar sus procesos, identificar oportunidades de mejora y definir qué tecnologías generan mayor valor para su operación. No todos los procesos requieren el mismo nivel de automatización; algunos pueden mantenerse con una gestión más manual si eso resulta más eficiente para la organización.
Porras Musalem destacó que la transformación debe iniciar con una reingeniería de procesos y, posteriormente, con la selección de herramientas tecnológicas adecuadas para mejorar eficiencia y agilidad.
«Hay que entender ese balance entre inversión en tecnología y reingeniería de procesos como tal para seguir siendo eficientes y ágiles para la operación logística», abundó el especialista.
Publicado originalmente por: https://www.liderempresarial.com/nearshoring-en-mexico-fortalecer-la-logistica-sera-clave-para-mantener-su-atractivo/
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