México necesita atraer nuevos proyectos y no depender tanto de la reinversión de empresas que ya operan en el país. Claudia Ávila propone identificar qué eslabones de las cadenas globales de producción puede captar el país para generar nuevos inquilinos, fortalecer proveedores y elevar la competitividad industrial.
México tiene una oportunidad para convertir sus parques industriales en plataformas estratégicas de inversión, tecnología y desarrollo regional, pero para lograrlo necesita cambiar la forma en que busca atraer empresas. Ya no basta con ofrecer naves industriales, ubicación y precios competitivos: hay que identificar qué necesitan las compañías y qué eslabones de sus cadenas de producción pueden instalarse en el país.
Así lo planteó Claudia Ávila, exdirectora general de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP) y actual consejera independiente experta en geoeconomía aplicada, durante el Encuentro de Líderes de la Industria, organizado por Grupo En Concreto.
Con 35 años de experiencia en promoción de inversión extranjera, la especialista destacó que el contexto internacional ha cambiado y obliga a desarrolladores, inversionistas y autoridades a entender mejor las decisiones empresariales, las tensiones geopolíticas y la reorganización de las redes globales de producción.
Más reinversión, pero pocos proyectos nuevos
Ávila llamó la atención sobre la composición de la inversión extranjera directa (IED) que llega a México. Aunque el país ha alcanzado niveles cercanos a los 35 mil millones de dólares anuales, menos de 8% correspondería a nuevas inversiones o proyectos greenfield, de acuerdo con las cifras presentadas.
La mayor parte proviene de reinversiones de empresas que ya operan en territorio nacional. Esto refleja que existen compañías con resultados suficientes para ampliar sus operaciones, pero también plantea una pregunta: ¿por qué no llegan más nuevos proyectos?
Para la especialista, atraer capital exige mejorar el ambiente de negocios, con mayor certeza jurídica, seguridad, transparencia y procesos administrativos eficientes. Sin embargo, también es indispensable comprender cómo las disputas comerciales, los conflictos internacionales y la competencia entre Estados Unidos, China y Europa están modificando las decisiones de inversión.
Encontrar el eslabón que México puede atraer
La propuesta de Ávila es pasar de una visión centrada en el inmueble a otra enfocada en las necesidades de las empresas. En lugar de buscar atraer sectores completos —como el automotriz o los dispositivos médicos—, plantea identificar las actividades específicas que México puede desarrollar competitivamente.
Por ejemplo, en dispositivos médicos no es lo mismo fabricar consumibles, como jeringas y mascarillas, que producir equipos de diagnóstico, los cuales requieren laboratorios, personal especializado y vínculos con universidades y centros de investigación.
Esta identificación también abre oportunidades relacionadas con los insumos que México importa de China. Si determinados componentes pueden fabricarse localmente, atraer a sus productores permitiría sustituir importaciones, desarrollar proveedores nacionales y fortalecer la integración de las cadenas productivas, además de contribuir al cumplimiento de las reglas de origen del T-MEC cuando corresponda.
Parques que generen valor más allá de la renta
La especialista sostuvo que los parques industriales pueden convertirse en articuladores de redes productivas, conectando empresas con proveedores, universidades, centros de investigación y procesos de transferencia tecnológica.
Este modelo tendría efectos que van más allá de la actividad industrial: impulsaría empleos, servicios, infraestructura y demanda de vivienda para los trabajadores, con beneficios para las economías regionales.
Su mensaje para los desarrolladores es claro: el reto consiste en investigar qué necesita cada empresa, qué ventajas ofrece México y qué ubicación permite competir en costos, logística, talento y tiempos de entrega.
En un entorno internacional cada vez más complejo, la oportunidad no está únicamente en atraer más inquilinos, sino en conseguir inversiones que fortalezcan las capacidades productivas del país. La pregunta que deja Ávila al sector es fundamental: ¿qué eslabón de las cadenas globales de producción puede desarrollar México y qué necesita ofrecer para atraerlo?
Publicado originalmente por: https://grupoenconcreto.com/construccion/infraestructura/parques-industriales-la-clave-ya-no-es-rentar-metros-cuadrados-sino-atraer-inversiones-estrategicas/
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