Ante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), representantes del sector exportador coincidieron en que México mantiene una posición privilegiada dentro de Norteamérica, aunque enfrenta retos importantes relacionados con el fortalecimiento de la proveeduría regional, la sustitución de importaciones asiáticas y la defensa de programas estratégicos como IMMEX.
Durante el panel “La aportación de la industria de exportación (IMMEX) para la sostenibilidad del T-MEC”, realizado en el Foro IMMEX Cumplimiento 360° de Index Nacional, Jaime Zabludovsky, vicepresidente de IQOM Inteligencia Comercial, y Guillermo del Río, presidente de Index Occidente, analizaron el escenario que enfrenta la manufactura mexicana ante la política comercial de la administración estadounidense.
Zabludovsky señaló que, pese a las tensiones comerciales y a los cambios impulsados por el presidente Donald Trump, existe confianza en que el T-MEC será renovado antes de que concluya su actual mandato presidencial. Aunque consideró poco probable una renovación inmediata, destacó que el acuerdo seguirá vigente durante los próximos años y que las negociaciones continuarán bajo un esquema trilateral entre México, Estados Unidos y Canadá.
El especialista explicó que las nuevas medidas arancelarias impulsadas por Estados Unidos tendrían un impacto limitado para los productos que cumplen con las reglas de origen del tratado. De acuerdo con sus estimaciones, alrededor del 75% de las exportaciones mexicanas ingresa libre de aranceles al mercado estadounidense, una ventaja que actualmente solo comparte Canadá.
Competitividad y valor agregado
Más allá de la coyuntura comercial, ambos panelistas coincidieron en que la competitividad de México se ha transformado profundamente durante las últimas décadas. Guillermo del Río recordó que el país pasó de competir con base en mano de obra de bajo costo a desarrollar manufacturas de mayor complejidad tecnológica y valor agregado.
“México aprendió a reinventarse”, señaló al explicar que la llegada de China al comercio global obligó a la industria nacional a evolucionar hacia procesos más sofisticados y especializados. Actualmente, dijo, la principal fortaleza del país radica en su capacidad para producir manufacturas complejas apoyadas en talento calificado.
Las cifras respaldan esta evolución. Zabludovsky destacó que la participación de México en las importaciones estadounidenses pasó de alrededor del 6% cuando entró en vigor el TLCAN a casi 16% en la actualidad, consolidando al país como el principal socio comercial de Estados Unidos. Asimismo, subrayó el crecimiento acelerado de sectores como maquinaria y equipo mecánico, impulsados por tendencias como la inteligencia artificial, la transición energética y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.
Sin embargo, uno de los principales desafíos identificados durante el panel es la elevada dependencia de insumos provenientes de Asia. Los especialistas advirtieron que la guerra comercial entre Estados Unidos y China representa una oportunidad histórica para atraer nuevas inversiones, pero también exige acelerar el desarrollo de proveedores regionales y aumentar el contenido nacional en las exportaciones mexicanas.
Integración regional
En este contexto, la defensa del programa IMMEX ocupa un lugar central. Zabludovsky afirmó que existe un mayor entendimiento por parte de las autoridades estadounidenses sobre el funcionamiento del esquema, aclarando que IMMEX no exenta aranceles, sino que difiere temporalmente su pago para los insumos incorporados a productos de exportación. No obstante, reconoció que persisten preocupaciones relacionadas con posibles abusos o mecanismos de triangulación que deberán seguir atendiéndose mediante diálogo y transparencia.
Por su parte, Del Río insistió en que el fortalecimiento de la proveeduría regional debe convertirse en una prioridad estratégica. Consideró que México, Estados Unidos y Canadá deben trabajar como un bloque integrado, impulsando inversiones, desarrollo tecnológico, financiamiento para pymes y políticas públicas que permitan sustituir gradualmente importaciones provenientes de Asia.
La conclusión del panel moderado por Jael Durán, directora general de index Nacional, se centró en que la revisión del T-MEC no debe verse únicamente como un riesgo, sino como una oportunidad para consolidar una integración más profunda en Norteamérica. Para lograrlo, será indispensable fortalecer las cadenas de suministro regionales, elevar el contenido nacional y aprovechar la posición privilegiada que hoy ocupa México dentro del comercio global.
Publicado originalmente por: https://mexicoindustry.com/noticia/t-mec-immex-y-proveeduria-regional-las-claves-para-fortalecer-la-manufactura-de-exportacion
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