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La búsqueda de nuevos mercados se ha convertido en una prioridad para el sector agroexportador mexicano. Ante la creciente dependencia del mercado estadounidense, India, Vietnam y otras economías del Sudeste Asiático representan una oportunidad por su rápido crecimiento demográfico, el aumento del ingreso per cápita y una mayor demanda de alimentos frescos y procesados. Sin embargo, acceder a estos destinos implica superar importantes desafíos logísticos.

Retos estructurales
A diferencia de los embarques terrestres hacia Estados Unidos, las exportaciones a Asia requieren cadenas de suministro capaces de soportar trayectos marítimos de entre 25 y 40 días, dependiendo del puerto de origen y destino. Esto obliga a fortalecer procesos como el preenfriado, el uso de atmósferas controladas, la refrigeración continua, el monitoreo remoto de temperatura y humedad, así como empaques que prolonguen la vida útil del producto.

La conectividad portuaria también es un factor estratégico. Puertos como Manzanillo y Lázaro Cárdenas concentran buena parte de la carga con destino a Asia, pero enfrentan retos relacionados con la disponibilidad de contenedores refrigerados, la saturación operativa y la coordinación intermodal entre carretera, ferrocarril y terminales marítimas.

Otro desafío radica en el cumplimiento de requisitos fitosanitarios, certificaciones de inocuidad, etiquetado y protocolos de inspección, que varían entre países y pueden retrasar el ingreso de las mercancías si no existe una planeación documental adecuada.

La diversificación no dependerá únicamente de abrir nuevos mercados, sino de construir cadenas logísticas más resilientes, con mayor digitalización, trazabilidad y capacidad de conservación.

A Japón, por ejemplo, estamos hablando de 15 a 20 días, con un medio controlado de clima, cierto tipo de bolsas. Sin embargo, el esfuerzo que tienes que hacer para que ese tomate salga de Culiacán, llegue al puerto, el día que sale ese barco, porque a lo mejor va a ser el único que va a salir esa semana, para que ese no se retrase, que no haya un tema de que no hay diesel, no sé… Realmente, la logística es muy complicada”, ha señalado Georgius Gotsis, director general de Eleven Rivers Growers, sobre la posibilidad de diversificar las agroexportaciones sinaloenses a Asia.

A veces es más fácil decir: lo mando a Long Beach, lo mando al puerto de Los Ángeles, porque ahí salen todos los días 50 barcos. Entonces, cuando logremos ir trabajando esa parte aquí, podremos hablar ya de vía marítima, y podremos hablar de costos que nos permitan competir”, agregó.

Soy Carlos Bojórquez, creador de contenido digital con 18 años de experiencia en periodismo escrito y web. Soy licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y he reforzado mi formación con un Diplomado en Periodismo de Investigación y un Curso de Periodismo Digital, herramientas que aplico para reportear con datos y contexto. Me especializo en economía, agricultura y temas regionales que impactan al norte de México. Antes de Debate fui reportero en Periódico Noroeste y analista de boxeo para la Revista Diez. Entre mis trabajos recientes destacan “De Ormuz al surco sinaloense: la guerra en Irán dispara el costo de los fertilizantes” y “Trigo en vilo en el Carrizo: calor atípico y altos costos presionan el ciclo OI 2025/26”, reportajes que conectan política internacional con la economía del campo sinaloense. Mi compromiso editorial es claro: cifras verificadas, fuentes primarias y lenguaje accesible para que el lector entienda cómo lo afecta cada decisión económica.

Publicado originalmente por: https://www.debate.com.mx/agro/la-infraestructura-logistica-define-el-acceso-del-agro-mexicano-a-los-mercados-asiaticos-20260726-0211.html

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