Select Page

A pesar de los reajustes en la cadena de suministro global, México mantiene su relevancia en el ecosistema automotriz, manteniéndose dentro de las 10 principales potencias del sector.

La industria automotriz mexicana experimenta un reajuste en el panorama global, pero mantiene su peso estratégico. Según los reportes más recientes de la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA), México se ubicó en el séptimo lugar mundial en producción vehicular. Aunque esto representa su salida del codiciado Top 5 que había alcanzado previamente, el país logra mantenerse firme dentro del selecto Top 10 global.

En materia de atracción de capital, la región de América del Norte ha visto una fuerte concentración. Entre 2018 y 2025, Estados Unidos se consolidó como el principal receptor de inversiones automotrices al captar el 77.3% del total (equivalente a 346.51 mil millones de dólares). Por su parte, México aseguró el 12.3% de estas inversiones, seguido por Canadá con el 10.4%.

Gran parte de estos movimientos y cambios de abastecimiento desde 2018 responden a las estrictas reglas de origen impuestas por el T-MEC, las cuales han desplazado la producción que antes provenía de Corea del Sur y Japón hacia Norteamérica. Este tratado sigue siendo el pilar de la integración regional, si bien la industria ha señalado una reducción en el uso de contenido estadounidense en los vehículos armados en México y Canadá frente a los niveles previos al acuerdo.

En términos operativos, el ensamble de vehículos en territorio nacional alcanzó los 4.09 millones de unidades durante el último periodo anual auditado por la OICA. Esta cifra significó una contracción interanual del 2.6% frente al récord histórico de 4.20 millones registrado en el ciclo previo. Este ligero retroceso permitió que potencias tradicionales recuperaran terreno: Alemania desplazó a México al reportar 4.15 millones de unidades fabricadas, mientras que Corea del Sur subió al sexto lugar con 4.10 millones.

Analistas sectoriales y reportes de medios como El Economista coinciden en que este descenso responde a dos factores principales:

Presión arancelaria: Las disputas bajo el marco del T-MEC y las normativas estadounidenses han afectado los márgenes del beneficio de arancel cero para ciertos componentes.

Estrategias de inversión: Diversas firmas transnacionales han modificado sus calendarios para la reconversión de plantas destinadas a la fabricación de vehículos eléctricos.

A pesar de que el sector automotriz sigue siendo un motor vital para la economía de Norteamérica —y especialmente para EE. UU., donde aporta millones de empleos y un gran porcentaje de la manufactura—, México muestra una evolución paralela. Datos recientes de comercio exterior revelan que la exportación nacional está ganando un dinamismo histórico en sectores ajenos al automotriz, fuertemente impulsada por la tecnología y la infraestructura de inteligencia artificial.

Publicado originalmente por: https://emmanuelameth.com.mx/sigue_mexico_en_top_10_de_inversion_para_automotores-e3TAwe3TY4e3jg.html

Share This