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La revisión del T-MEC mantiene bajo observación a sectores que sostienen buena parte de la actividad productiva del Bajío. La industria automotriz, el acero, el aluminio y los alimentos participaron en las conversaciones bilaterales entre México y Estados Unidos, aunque los riesgos cambian según la mercancía y su proceso de fabricación.

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) informó que las rondas incluyeron reglas de origen para bienes industriales, seguridad económica, agricultura, automóviles, acero y aluminio. Los comunicados oficiales no detallan modificaciones aprobadas.

El cumplimiento debe analizarse producto por producto. Cada mercancía tiene una regla específica y requiere documentos que acrediten el origen declarado.

Los principales puntos de exposición para el Bajío son:

  • Contenido regional de vehículos y autopartes.
  • Procedencia de insumos industriales.
  • Comercio de acero, aluminio y productos derivados.
  • Certificaciones sanitarias y fitosanitarias.
  • Auditorías y verificaciones aduaneras.

Automotriz: reglas de origen bajo revisión

Las reglas de origen determinan si una mercancía puede considerarse norteamericana y recibir trato arancelario preferencial. Estas disposiciones se encuentran en el capítulo cuatro del T-MEC y deben interpretarse según la clasificación de cada producto.

Ensamblar un componente en México no garantiza su origen regional. La especialista utilizó como ejemplo unos frenos elaborados con aluminio o cobre procedente de China. La compañía debe registrar esos materiales, realizar los cálculos aplicables y conservar la información que sustente la certificación.

Una acreditación insuficiente puede causar:

  • Invalidación del certificado de origen.
  • Pérdida de preferencias arancelarias.
  • Determinación de impuestos omitidos.
  • Reclamaciones de clientes o importadores.
  • Revisión de otras operaciones o periodos.
Yunus Tuğ para Unsplash

El impacto puede extenderse desde el proveedor de materias primas hasta la armadora. En el corredor automotriz del Bajío, conocer el origen de cada componente adquiere peso dentro de las decisiones de compra.

Acero y aluminio en la negociación del T-MEC

México y Estados Unidos incluyeron al acero, el aluminio y sus productos derivados en las rondas bilaterales. La primera reunión también abordó seguridad económica y el fortalecimiento de las cadenas norteamericanas.

Ambos metales forman parte de la producción de vehículos, autopartes, maquinaria, equipo industrial y materiales para construcción. Un cambio relacionado con su procedencia o tratamiento arancelario podría modificar costos, proveedores y contratos.

Las autoridades no han publicado propuestas concretas para estos sectores. Su presencia reiterada en la agenda confirma que seguirán dentro de la discusión comercial.

Agroindustria: el control pasa por la sanidad

Los alimentos enfrentan reglas distintas a las manufactureras. Ramírez explicó que un producto obtenido completamente en México puede acreditar su origen por su propia naturaleza. Su ingreso también depende de requisitos sanitarios, fitosanitarios y de inspección.

Berries, espárragos, brócoli, productos cárnicos y congelados figuran entre las mercancías expuestas a controles más estrictos. Para los perecederos, una demora puede afectar la cadena de frío y reducir la vida comercial.

La revisión cruza cadenas productivas diferentes, desde los metales utilizados en autopartes hasta los certificados de un embarque agrícola. Las empresas del Bajío con proveedores identificados y expedientes verificables tendrán mayor capacidad para conservar beneficios arancelarios y responder ante nuevas inspecciones.

Publicado originalmente por: https://www.liderempresarial.com/sectores-bajio-expuestos-revision-tmec/

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