Select Page

Por casi una década, la conversación sobre el nearshoring en México giró en torno a una sola pregunta: ¿cómo atraer más inversión? Hoy esa pregunta no basta por sí sola. México consolidó su posición como destino estratégico para la relocalización de cadenas de suministro, y el nearshoring dejó de ser una promesa para convertirse en operación cotidiana. El verdadero desafío que enfrentamos ahora es distinto: sostener, en el tiempo, la capacidad tecnológica que ese crecimiento exige.

Durante años, la lógica del nearshoring fue transaccional: se trataba de ahorrar costos moviendo operaciones a un país cercano. Esa visión quedó atrás. Las empresas globales buscan dónde pueden encontrar capacidad real de arquitectura tecnológica, velocidad de innovación y talento capaz de entender el negocio, no solo ejecutar tareas. En ese sentido, México ya no compite como plataforma de bajo costo, sino como ecosistema industrial y tecnológico sofisticado.

Los números confirman la magnitud del cambio, pero también sus tensiones. Según el estudio Global Insights Manufactura 2026 de ManpowerGroup, el 42% de los empleadores manufactureros en México planea contratar personal durante el tercer trimestre del año, y el 93% de los fabricantes considera que la automatización y la manufactura inteligente modificarán la composición de su fuerza laboral. La demanda pasó de ser solo por más manos, a ser también por perfiles con habilidades digitales, análisis de datos y capacidad para operar sistemas automatizados. El país forma cada año a más de 179 mil egresados en ingeniería y tecnología, una base sólida, pero que enfrenta necesidades que crecen más rápido que la oferta.

A esto se suma un reto de infraestructura que no puede subestimarse. De acuerdo con el IMCO, la capacidad eléctrica en regiones industriales del norte del país alcanzó apenas el 80% de la demanda proyectada, lo que amenaza con frenar nuevas expansiones manufactureras. Proyecciones de la Universidad Panamericana advierten que, sin inversiones adicionales por 10.000 millones de dólares en ese frente, México podría perder hasta el 20% de las oportunidades de nearshoring frente a otros competidores regionales. La energía, el agua y la logística portuaria y carretera son, hoy, tan determinantes para la competitividad tecnológica del país como la disponibilidad de talento.

Sostener la capacidad tecnológica es un problema de diseño organizacional. Las compañías que operan en México bajo este nuevo modelo necesitan líderes capaces de integrar talento humano y tecnología sin generar fricción.

En GlobalLogic vemos esta etapa como una oportunidad. Acompañamos a la región para que la adopción de automatización, análisis de datos e inteligencia artificial venga con la formación de los equipos de ingeniería que esas soluciones requieren. Actualmente la pregunta no es si México puede seguir atrayendo inversión: puede, y lo seguirá haciendo. La pregunta que define el futuro del nearshoring es si el país —y las empresas que operan en él— pueden construir, con la misma velocidad con la que llega la inversión, la capacidad tecnológica y humana necesaria para sostenerla.

Publicado originalmente por: https://edomexaldia.com/nearshoring-en-mexico-el-reto-es-sostener-la-capacidad-tecnologica/

Share This