En un ecosistema donde una interrupción puede representar pérdidas millonarias, las empresas proveedoras enfrentan una exigencia creciente por profesionalizar sus protocolos y demostrar que cuentan con procesos capaces de responder a riesgos cada vez más complejos.
En entrevista con Líder Empresarial, realizada en el marco del Foro de Proveeduría Automotriz, Mónica Molina, directora comercial y socia de SEPSISA Seguridad Privada, explicó cómo ha evolucionado la demanda de servicios de seguridad dentro de la manufactura de autopartes y qué están requiriendo actualmente los clientes industriales.
La empresa, con 22 años de trayectoria, tiene como principal mercado la manufactura de autopartes y presta servicios de seguridad para compañías que requieren proteger tanto sus instalaciones como sus operaciones.
Para Molina, el cambio en las necesidades de los corporativos ha llevado a las empresas de seguridad a elevar sus propios estándares.
“Tuvimos que crecer mucho. ¿Cómo crecer? Con procesos y contar con certificaciones que permitan tener entrada con empresas globales, empresas transnacionales”, explicó.

Del robo de mercancías a la protección de información
Uno de los riesgos que permanece en el centro de la preocupación empresarial es el transporte de mercancías.
La directora comercial de SEPSISA señaló que las empresas enfrentan una exposición constante durante el traslado de productos, particularmente cuando las mercancías recorren largas distancias o cruzan fronteras.
Ante este escenario, la compañía cuenta con certificación BASC, un estándar internacional relacionado con la seguridad de la cadena de suministro.
Molina explicó que esta certificación forma parte de los mecanismos con los que la empresa busca garantizar la seguridad de las mercancías durante su traslado.
“Para el transporte de mercancías, dando cumplimiento con lo que es C-TPAT, nosotros garantizamos que lo que llegue al norte de la República o que cruce las fronteras, va limpio”, señaló.
Pero el riesgo no termina en las carreteras.
Para la empresaria, uno de los cambios más relevantes en los últimos años es la importancia que adquirió la información empresarial.
“Hoy quien tiene información tiene poder”, afirmó.
En su lectura, las empresas deben proteger no solamente sus propios datos, sino también la información que reciben de sus socios comerciales: quiénes son sus propietarios, quiénes ocupan puestos directivos, qué información comparten y quién tiene acceso a ella.
La ciberseguridad también entra en la agenda industrial
Molina destacó que la información corporativa puede encontrarse en servidores, correos electrónicos, sistemas internos y dispositivos utilizados por diferentes niveles de la organización.
Por ello, SEPSISA cuenta con certificación ISO/IEC 27001, relacionada con sistemas de gestión de seguridad de la información.
El objetivo es establecer controles sobre quién puede acceder a determinados sistemas y qué información está disponible para cada área.
“¿Quiénes tienen acceso a mis servidores, quiénes pueden ver correos, quiénes no pueden ver correos, qué tipo de información tienen los auxiliares, los administrativos. Toda esta parte la debemos controlar?”, explicó.
La relevancia de este tipo de controles aumenta conforme las empresas incorporan nuevas tecnologías.
Para Molina, la expansión de la inteligencia artificial representa tanto una oportunidad como un desafío para las organizaciones, particularmente por la cantidad de información que puede ser procesada y utilizada mediante herramientas digitales.
“Estamos en un mundo donde la IA nos está sorprendiendo y nos está ganando. Debemos tratar de controlar el manejo de la información de todos los socios comerciales y la nuestra”, sostuvo.
Las certificaciones se convierten en una puerta de entrada
Para una empresa que busca convertirse en proveedor de una armadora o integrarse a la cadena de una compañía Tier 1, contar con protocolos formales de seguridad puede ser un elemento determinante.
Desde la perspectiva de SEPSISA, los grandes corporativos buscan trabajar con proveedores capaces de demostrar que sus operaciones se encuentran estructuradas y que cuentan con procesos verificables.
La compañía cuenta con ISO 9001:2015, aplicada, de acuerdo con Molina, a procesos como reclutamiento, selección, capacitación de personal y operación.
“Eso le da una tranquilidad socio-comercial de que nosotros podemos cumplir procesos como ellos también lo son”, explicó.
La lógica detrás de las certificaciones es generar confianza entre compañías que forman parte de una misma cadena productiva.
En una industria donde un proveedor puede convertirse en un eslabón crítico para la operación de una planta, la seguridad deja de ser únicamente un servicio contratado y se incorpora a la evaluación integral de proveedores.
Pruebas de confiabilidad: el factor humano bajo mayor escrutinio
La profesionalización también está transformando los procesos de contratación.
Molina explicó que actualmente los clientes demandan pruebas de confiabilidad con mayor frecuencia que hace algunos años.
El objetivo es contar con mayores elementos para evaluar a las personas que tendrán acceso a instalaciones, información, mercancías y procesos industriales.
SEPSISA incorpora distintos filtros de selección, entre ellos evaluaciones psicométricas y psicológicas, además de pruebas de confiabilidad.
“Tenemos que ser confiables, tenemos que ser muy precisos con la gente que contratamos, en cómo la contratamos, en cómo ponemos los filtros”, afirmó.
La razón es directamente empresarial: los elementos de seguridad pueden encontrarse en puntos estratégicos de una planta y tener acceso a zonas donde se concentra información, maquinaria, productos y personal.
“Está la seguridad de una planta en nuestras manos. Podemos afectar una producción que cuesta millones de dólares. Ante eso, es una responsabilidad muy grande como empresa”, señaló.
La selección del personal, por tanto, adquiere una dimensión estratégica dentro de las operaciones industriales.
El gran reto de las empresas de seguridad también es retener talento
Si la selección de personal es fundamental, la retención representa el siguiente desafío.
El sector de seguridad privada depende en gran medida de la disponibilidad de elementos capacitados y confiables, por lo que perder personal implica volver a invertir en reclutamiento, selección y formación.
Molina explicó que SEPSISA ha desarrollado mecanismos orientados a mejorar la permanencia de sus colaboradores.
“Nosotros, número uno como empresa, estamos preocupados y ocupados en retener a la gente”, afirmó.
Entre las medidas mencionó el cumplimiento de las condiciones laborales, jornadas adecuadas y pago oportuno.
La empresa también cuenta con un área de desarrollo organizacional y esquemas de reconocimiento para sus colaboradores, además de bonos vinculados con la permanencia.
La estrategia busca que el trabajador encuentre no solamente una fuente de ingreso, sino también condiciones que favorezcan su estabilidad dentro de la organización.
El salario moral también forma parte de la estrategia
Para Molina, el vínculo entre la empresa y sus colaboradores tiene una dimensión que va más allá de la compensación económica.
“El salario moral es un abrazo”, explicó al referirse a las acciones de reconocimiento que desarrolla SEPSISA.
Entre ellas mencionó actividades dirigidas a los trabajadores y sus familias, así como incentivos por permanencia.
Uno de los programas señalados durante la entrevista contempla una rifa anual de 15 vehículos a nivel nacional entre colaboradores que cumplan determinados criterios de asistencia y puntualidad.
La compañía también facilita a sus trabajadores la adquisición de vehículos que dejan de utilizar por kilometraje, con opciones de pago y conservación del seguro durante el periodo correspondiente, de acuerdo con lo explicado por Molina.
Para la directiva, estas acciones parten de una premisa: el elemento de seguridad no debe ser tratado únicamente como un número dentro de la plantilla.
“No somos un número. Somos la base y la raíz de nuestra comunidad”, afirmó.
Prepararse para 2027 significa elevar los estándares
Con la mirada puesta en los próximos años, Molina considera que las empresas industriales deben comenzar desde ahora a fortalecer sus protocolos.
Su recomendación central es avanzar hacia el cumplimiento de certificaciones y regulaciones, tanto nacionales como internacionales.
“Me atrevo a decir que hay que cumplir con lo que enmarca la ley, pero también leyes internacionales. Esto es cumplir con certificaciones”, señaló.
Desde su perspectiva, elevar los estándares de seguridad del sector también contribuye a fortalecer el ecosistema empresarial completo.
“En la medida que todos estemos certificados, vamos haciendo el gremio más cerrado y más fortalecido”, sostuvo.
La idea es reducir la posibilidad de que compañías sin controles suficientes compitan únicamente mediante costos menores cuando el nivel de riesgo que generan puede ser considerablemente mayor.
Para Molina, las empresas deben valorar el costo de una solución de seguridad no solamente desde el precio del servicio, sino desde las consecuencias potenciales de una vulnerabilidad.
“Es tu formación, son tus plantas, es tu producción, pero también es tu gente que la está exponiendo a ti”, afirmó.

La información será uno de los activos más sensibles
El avance de la inteligencia artificial y la digitalización añade una nueva dimensión a la seguridad empresarial.
Las compañías industriales manejan información relacionada con procesos productivos, proveedores, clientes, empleados y operaciones. Una filtración puede afectar relaciones comerciales y generar consecuencias que van mucho más allá de un incidente aislado.
Por ello, Molina considera necesario fortalecer los controles sobre la información independientemente del canal por el que circule.
“La información que tiene nuestro cliente, nuestro proveedor, quien sea, debe estar asegurada”, señaló.
El reto incluye también las redes sociales y otros espacios digitales donde la información puede difundirse rápidamente.
Para las empresas que forman parte de cadenas globales de suministro, la protección de datos y la seguridad física comienzan así a formar parte de una misma estrategia de gestión de riesgos.
Publicado originalmente por: https://oem.com.mx/elsoldeleon/local/leon-busca-atraer-inversion-de-empresas-de-ontario-canada-para-fortalecer-su-industria-32027848
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